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Horas extra aún siendo jefa... II
Fecha: 21/07/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Autor: Patricia Vergara, Fuente: TodoRelatos
... la boca Manuel… ¡Mi tanga! Antes de que pudiera escupirlo, me selló la boca con cinta americana. – Ale, así estás más guapa… qué manía tienes con hablar, ¿eh? Bueno, tu castigo es quedarte aquí atada… pero, te doy la oportunidad de salir. La cinta no es de muy buena calidad… así que se despega fácil… con sudor. – señaló entonces el aire acondicionado – voy a ponerlo a 40 grados, así que te vas a cocer muy rápido… así que no será un castigo largo. – dijo con una sonrisa… antes de hacer una mueca. – Uhm… creo que le voy a poner algo de diversión extra. – entonces, pude ver como introducía el consolador en mi coño, y antes de replicar… lo puso en funcionamiento, haciendo que empezara a gemir al instante. Luego, puso cinta americana en mi coño, para fijarlo bien. – Uhm… lo he puesto relativamente suave, así que no será una molestia… pero bueno… Ahora, me voy a cancelar el mensaje, puta. Qué descanses bien, jeje– Y antes de irse, puso el aire acondicionado… haciéndome sudar al instante. La tortura fue innegable. Mi cuerpo gemía de placer… a la ver que forcejeaba con la ...
... cinta, intentado soltarme… pero, mi cuerpo respondía solo, y después de unos minutos que me dejó sola, empecé a correrme de nuevo. Una vez… y luego otra vez… y luego otra vez… poco a poco, me estaba volviendo loca por el placer, intentando zafarme de aquello… pero a la vez queriendo más y más… No se cuanto estuve… pero, los fluidos de mi coño hicieron que la cinta se soltara, y el consolador se cayera al suelo. Eso me dio la oportunidad de centrarme en soltar mis manos. Tras unos minutos eternos, al final, mi mano se soltó, y pude liberarme de ese martirio. Mi cuerpo estaba agotado… y me encontraba derrotada en mi asiento. Respiré agotada… a la vez que descansaba cuando por fin me senté en mi asiento. Miré los papeles, los cuales tenía que rehacer todos para que se pudieran usar mañana… arrugados y llenos de corrida… luego, miré el reloj… y… eran las siete de la tarde. Un vuelco me dio el corazón ¡Mi hija! Me quedé callada, mirando la hora, mirando la puerta y los papeles… tenía que tomar una decisión… y al final, me puse a trabajar, sintiéndome una mierda de madre…