1. Compartiendo a mi esposa


    Fecha: 24/07/2026, Categorías: Intercambios Autor: el duque, Fuente: RelatosEróticos

    ... pensar que todo este rato pensaba que bailaba conmigo, lo que me tranquilizo, pues Luis se veía muy borracho también y eso aminoraba, creía yo, la culpa de ambos, entonces ella me beso al tiempo que note que mantenía la mano de Luis tomada y lo empujaba contra ella quedando nuevamente apretada entre ambos con mis manos en su cintura que sentían los dedos de Luis que poyaba sus manos en el trasero de mi esposa mientras ella lo movía sugestivamente.
    
    Allí bailamos los tres hasta altas horas de la madrugada, y aunque mi esposa me besaba cada vez con más frecuencia pude notar que sus manos tomaban confianza con nuestro amigo llevándoselas al vientre o al pecho disimuladamente en los momentos de baile, intentando ocultar con muy poca destreza, producto del alcohol seguramente su deseo de ser tocada por Luis, estaba realmente excitada y aunque a mí me bailaba notoriamente más eróticamente constantemente buscaba al ritmo de la canción de turno para mover sus manos en dirección a Luis para rosar su entrepierna o dejarse tocar su busto en algún giro o para darmela espalda y al tiempo que apretaba su trasero contra mi miembro que estaba a reventar, se quedabade frente a Luis ypodía notar que su cara se acercaba a la de Luis.
    
    No alcanzaba a ver qué ocurría pero no tenía dudas que le daba besos cortos y aunque pude haberlo detenido no lo hice pues cuando eso ocurría podía sentir como su trasero se apretaba más contra mí, como si lo empujase Luis lo que por la posición de mi esposa y ...
    ... por los profundos suspiros que mi esposa exhalaba en cada uno de esos momentos, suspiros que yo conocía bien y que me dio a entender que no era con su cuerpo que la empujaba, era evidente, más aún cuando note que la mano de mi esposa estaba hacia adelante tomando la de Luis como guiándola hasta su entrepierna, la que mi amigo al parecer más que acariciar apretaba confuerza estremeciendo a mi esposa que ahora estaba perdida en deseo.
    
    Lo anterior lopude comprobar rápidamente pues cuando tuve oportunidad toque a mi esposa en su intimidad y note como su falda, corta como era estaba más levantada de lo común y que a esta altura bastaba un mínimo esfuerzo para alcanzar su intimidad su calzón algo corrido dejaba paso libre hasta sus labios que estaban húmedos como nunca antes los había sentido, en un momento pude mantener mi mano un momento y sentí como palpitaba como queriendo explotar por lo que comprendí que no fue solo sus labios lo que Luis toco, sino que también su interior, que parecía arder.
    
    Así nos dio la hora de cierre del local y comenzamos el camino a las cabañas, por el camino tambaleantes, llevamos a mi esposa en medio ella iba prácticamente colgando de nosotros, y entre risotadas avanzábamos, a ratos notaba como se pegaba a Luis y como este la sostenía, intentando en cada contacto manosearla lo más posible, lo que le sacaba a mi esposa miradas picaras de complicidad con nuestro amigo que yo fingía no notar y por lo tanto siguieron en ello a lo largo del camino, ...
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