1. Ola de calor


    Fecha: 28/07/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Javi, Fuente: TodoRelatos

    Cuando tienes 20 años un trabajo de verano supone dos cosas, una putada porque tienes responsabilidades en momentos que deseas ocio y también una enseñanza muy grande, porque tus padres se van y te dejan solo a cargo de todo demostrándoles y demostrándote a ti mismo que puedes ser responsable.
    
    Pues en esa situación me encontraba yo, había aceptado un trabajo de verano en una fábrica de piezas metálicas desde julio hasta septiembre, puesto que sólo con lo que me iba a embolsar me podía sacar el carnet de conducir y pagarme medio curso de la carrera, así ayudaba a mis padres un poco, que las matrículas son caras. Se trataba de un trabajo duro y cansado, no me solía quedar cuerpo entre semana para ir ni a la piscina a relajarme con mis amigos. Mis padres se habían ido a la casa del pueblo, y setecientos kilómetros es bastante distancia como para cuidar del nene si la cagaba en algo. Mi padre opinaba que asi me convertiría en un hombre de provecho, porque aprendería a sacarme las castañas del fuego, y mi madre que era joven para ciertas cosas de casa… cosas de madres.
    
    Ese día el turno había sido especialmente duro, por suerte era viernes, estar entre maquinaria pesada un día en el que había casi 40 grados en la calle se notaba mucho. Por suerte era viernes por fin, volvía a casa a pie desde la parada del autobús, sudaba a chorros y no podía con mi vida, me pesaba hasta la mochila en la que solamente llevaba la ropa del trabajo y el envase vacío de la comida. Faltaban ...
    ... unos metros para llegar al portal cuando un perro en miniatura empezó a ladrarme para llamar la atención, miré hacia abajo y vi al chihuahua de los vecinos de abajo, siempre que me veía venia para que lo acariciase, me agaché y empecé a jugar con el, hasta que una voz me hizo levantar la cabeza:
    
    -Javi, hijo que calor, no corre un poco de brisa.
    
    -Ah, hola Rosa, la verdad es que hace un día muy malo.
    
    -Pues la tele dice que está ola de calor va a durar al menos una semana.
    
    -Pues estamos apañados, porque si tienes frío te abrigas, pero con calor, aunque vayas en pelotas por la calle vas a seguir teniendo calor.
    
    Mi vecina se rió con mi comentario. Rosa es mi vecina del segundo, yo vivo con mis padres justo encima de ella, es una señora de 69 años que ya tiene hasta nietos, a mi me conoce desde que era un crío, desde que nos mudamos allí. La observé un par de segundos, llevaba un vestido negro fresco de verano de esos que suelen usar las señoras tanto para casa como para salir a los recados cuando llegan a cierta edad y unas sandalias azules, mide un metro sesenta aproximadamente y de joven había tenido que ser una belleza, porque de mayor seguía siendo muy guapa, a pesar de unas marcadas arrugas en los ojos, frente y mejillas, se había teñido el pelo de rubio platino para disimula las miles de canas que tenia. No era una mujer gorda ni delgada, tenía un cuerpo normalito, con una tripa visible, fruto de haber parido cuatro hijos y que antes las mujeres no cuidaban la ...
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