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Mi sobrinito
Fecha: 28/07/2026, Categorías: Bisexuales Incesto Lesbianas Autor: Ericl, Fuente: SexoSinTabues30
... hermana…? —dijo con diversión—. Tengo uno favorito en mi cajón. Rio eufóricamente mientras yo la miraba con incredulidad. —¡Mentira! —exclamé, entornando los ojos—. A ver, muéstramelo si tanto presumes. Camila me lanzó una mirada desafiante, se levantó tambaleándose un poco por el vino y desapareció por el pasillo rumbo a su habitación. Yo me quedé en la mesa, sonriendo con incredulidad, segura de que solo estaba bromeando. Pero cuando regresó, con un enorme consolador de goma entre las manos y una expresión de triunfo en el rostro, supe que, para mi sorpresa, hablaba completamente en serio. —Esta es mi compañía —anunció Camila triunfante, levantando el objeto como si fuera un trofeo. Me quedé boquiabierta mientras ella, sin la menor vergüenza, le daba un beso en la punta, riendo con picardía. —¡Eres una desvergonzada! —exclamé entre risas, negando con la cabeza. —Por supuesto —respondió, encogiéndose de hombros—. Y te digo algo, hermana… es mejor que cualquier hombre. No discute, no se va, y siempre está listo cuando lo necesito. Rodé los ojos, pero no pude evitar reírme. —De verdad que el vino te pone insoportable. Camila se dejó caer en el sofá, abrazando su juguete con aire dramático. —Si quieres, te lo puedo prestar —dijo con una sonrisa traviesa—. Digo, para que hoy pases una placentera noche. Negué con la cabeza, divertida. —Eres imposible, Camila. Le quité el objeto de las manos y lo analicé con minuciosidad, sintiendo el peso y la textura entre mis dedos. —Es ...
... enorme —le dije, alzando una ceja—. ¿Te entra todo esto? Camila soltó una carcajada y se encogió de hombros con aire divertido. —Bueno, no es cuestión de metérselo de una sola vez como una salvaje —respondió, guiñándome un ojo—. Hay que saber usarlo, disfrutar el proceso. Sacudí la cabeza, aún incrédula, mientras Camila me miraba con esa expresión juguetona que siempre tenía cuando estaba a punto de soltar alguna locura. —Primero hay que ensalivarlo un poco —dijo entre risas, divertida con mi reacción. —¿Así? —respondí con una sonrisa desafiante antes de llevármelo a la boca e introducir toda la cabeza por un segundo, mirándola fijamente. Camila soltó una carcajada escandalosa y se llevó las manos a la cara, sorprendida y fascinada a la vez. —¡Dios mío, Clara! ¡No pensé que te atreverías! Yo también empecé a reír, sintiendo el calor del vino y la confianza del momento envolviéndonos. Le di unas lamidas más mirando a mi hermana desafiante. —¡Esto está muy mal, Clara! ¡creo que me estoy excitando! —Bueno y ¿qué podemos hacer? —Le digo volviendo a meter el juguete en mi boca. Camila se rio mas suavemente, se acercó más a mí, hasta que la sentí prácticamente a centímetros —Podemos hacer un par de cosas que se me ocurren. —Su mano calo en mi pierna, acercándose peligrosamente a mi vagina. Se inclinó y comenzó a besar mi cuello y mi mejilla. Su mano se metió por debajo de mi camiseta y apretó por dentro mis senos, el juguete aun estaba en mis manos, pero ahora tenía los ojos cerrados y ...