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Esposa católica sometida por el cartel (Cap V)
Fecha: 29/07/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Domadordepalabras, Fuente: TodoRelatos
... de haberse corrido, como lo hizo… Después de haber mostrado su auténtica esencia de zorra… Ahora tu mujercita va de digna conmigo …- Mi esposo me miró con Aire suplicante, como implorándome que no me resistiese. Y yo, pese a que no quería resistirme ante la subyugación de ese macho, aún seguía dolida por el hecho de que me hubiese drogado para conseguir sus fines. Por no decir del hecho de haberme filmado sin mí permiso. Nos miramos el uno al otro, escudriñando nuestros sentimientos, como analizando cuál era el miedo de cada uno, pero también la excitación. Y finalmente ganó el morbo. -No se preocupe, señor Da Sousa… Estoy seguro que todo esto es un malentendido, y mi esposa estará gustosa de complacerle…- -¿Ves? Esto es una sumisa, obediente… ¿Te has dado cuenta zorra?… Escúchame. Quiero que te sientes en el sofá. Y tú, zorra... Ponte contra la mesa ahora mismo con las piernas abiertas y los brazos extendidos sobre la mesa. ¡Ahora!- Al ver, como mi marido se sentaba raudo, y con su mirada de ratón asustado hacia el sofá, no tuve más remedio que obedecer y colocarme frente a esa mesa despacho, justo enfrente de la puerta abierta, cuya visión, daba a todo el pasillo de la nave. -¿Te crees muy digna tu?… Te las das de mujer orgullosa, pero cuando tengas mi polla entre tus piernas, y comience a babear de nuevo, ese coño tuyo, verás donde se irá toda tu dignidad… - En ese instante, Edwin levantó mi falda casi hasta la cintura, ...
... remangándola y haciéndola un remolino. Bajó mis bragas, hasta las rodillas, justo lo que mis piernas abiertas permitían, de repente, la sensación de tener mi culo completamente expuesto a las miradas de todos los trabajadores de aquella nave, me causó una vergüenza terrible, y esa misma vergüenza se convirtió en una excitación irrefrenable… Pero lo que más sensación de morbo me causó, fue la mirada extasiada de mi marido, mirando fijamente como ese hombre, invadía con su mano mi coño, y comenzaba a hurgar entre mis piernas… Sin poder evitarlo, sentí como un hilo viscoso, recorría y escapaba por toda mi vagina, -Mírala… ¿La estás viendo?… La digna ya está con el coño chorreante … Como todas las dignas, que van de orgullosas, y al final solo quieren que un macho, las controle y las domine, y las subyugue …- De repente, volvió a pasar su mano cerca de mi coño, y después de dos caricias, me soltó una bofetada dolorosa y sonora en mis glúteos, que generaron en mí, un grito de dolor, pero a la vez de placer … -¡Aaaay!- Grite, y aquel grito fue una mezcla de sensaciones dolorosas, pero a la vez placenteras y sobre todo, de sorpresa. Mi marido, también se sobresaltó al ver como mis glúteos temblaban, y por momentos se enrojecían ante las siguientes bofetadas… Volví a girar mi cabeza hacia la izquierda, y volví a ver como Joan miraba como su jefe guanteaba mi trasero, a continuación, giraba su cabeza hacia fuera, como si observase a la gente desde fuera disfrutando ...