1. Esposa católica sometida por el cartel (Cap V)


    Fecha: 29/07/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Domadordepalabras, Fuente: TodoRelatos

    ... con las vistas.
    
    Como si toda la plantilla de aquella fábrica, estuviese Asomada al pasillo, deleitándose con el espectáculo de mis piernas desnudas, mis bragas, medio bajadas, y mi trasero completamente enrojecido.
    
    Y allí estaba él, mi marido, con su rostro, completamente, colorado, y excitado…
    
    Aquella humillación, aquella visión, seguro que lo tendría completamente empalmado, y ese acto, me tenía aún más cachonda...
    
    -Dime zorra asquerosa…
    
    ¿Que es lo que más te excita?…
    
    ¿Mis caricias, mis cachetadas en tu trasero?…
    
    ¿O La humillación que estáis recibiendo tú y tu marido, viendo como todos, observan tu culo, tu coño, y como lo voy a follar ahora ?-
    
    -¡Ummmmmm!-
    
    -¡Contesta zorra!-
    
    -L… Las… D… Dos… Cosas…-
    
    Ese fue el momento más vibrante. Más vejatorio, el momento en el que acariciaba mi coño húmedo, golpeaba mis glúteos fuertemente, sonoramente, haciendo un ruido ensordecedor, que llegaba hasta el principio de la fábrica, y no pasaba desapercibido por nadie.
    
    Y yo, sin poder mirar atrás, adivinaba que toda la plantilla observaba mi trasero enrojecido y mi coño, completamente mojado…
    
    Y sin querer, comencé a mover el culo, de un lado a otro, suplicando más caricias, suplicando que comenzase a ensartarme nuevamente con ese pedazo de verga enorme y dura…
    
    Y el cornudo de mi marido, cabizbajo, pero sin perder de vista toda la acción, no se atrevía a acariciase el paquete, porque aquello habría sido un nuevo nivel en la degradación ...
    ... humana.
    
    -¡Durán… A mi despacho ahora!-
    
    De repente me sobresalté, y sentí como uno de los individuos, que habían estado en la fiesta, vitoreándolo, se acercaba a la oficina, y mi marido, comenzó a emitir un gesto de contrariedad, ese fue el momento en el que pensé que todo se vendría abajo, ese fue el momento en el que pensé que mi marido pondría pie en tierra y frenaría todo aquello…
    
    Qué equivocada estaba…
    
    -¡Merino… A mi despacho!-
    
    El gesto de horror de mi marido era manifiesto. De repente, sentí que otro individuo recorría el pasillo a la carrera, casi adelantando al primero, y los dos entraban al mismo tiempo. Se sentaron cerca de mi marido uno a cada extremo.
    
    Los dos observaban atónitos como el señor Da Sousa, ahora acariciaba mi culo, apretando mis glúteos enrojecidos, pasando su mano nuevamente por el medio y acariciando mi vagina,
    
    Esos dos degenerados, observaban con un aire libidinoso, a la vez que divertido toda la acción.
    
    Me observaban, siendo sobada, y luego miraban a mi marido con una sonrisa burlona.
    
    -¿Os gustaría ver Cómo folla vuestro jefe?-
    
    -Nos encantaría, jefe-
    
    Contesto Marcos, el más pelota de los dos…
    
    -¿Y a ti te gustaría ver cómo me follo a tu esposa?-
    
    Mi marido, no contestaba…
    
    Mi marido estaba completamente hundido…
    
    Mi marido era una caricatura de aquel hombre, del que estaba completamente enamorada…
    
    El ser que tenía sentado en el sofá, observándome, había caído a lo más profundo de la degradación humana.
    
    Había perdido ...