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Pagando una deuda al hombre que más odia a mi esposo
Fecha: 30/07/2026, Categorías: Confesiones Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... haberme involucrado pero aún así noté cierto alivio en su voz. En la primera oportunidad, regresé a casa de Raúl decidida a hacer lo que sea para que él aceptara el trato que le había ofrecido. Cuando me abrió la puerta lo primero que me dijo entre risas fué «¿Qué… Ya lo pensó mejor?» A lo que le respondí con decisión: «Así es… ¿Podemos hablar adentro?» Sorprendido Raúl se hizo a un lado y me hizo seña con su mano para dejarme entrar. Una vez en su sala, le dije que por favor aceptara la oferta que le hice y él reiteró: «Se la acepto, pero ya le dije la condición». Molesta le pregunté que por qué le interesaba humillarme de esa manera, si todo mundo sabe que a cada rato llegaba con una mujer diferente y más joven que yo a su casa. Y de manera cínica me respondió: «Así es, pero ninguna de ellas es la mujer de Luis (mi marido).» Sintiéndome acorralada por la situación, suspiré y acepté sus condiciones, siempre y cuando nos diera todo el tiempo necesario para poder pagarle. Con una sonrisa burlona, Raúl dijo que iba a necesitar algo para asegurarse de que hablaba en serio. Cuando le pregunté a qué se refería, saco su celular para tomar video y me dijo: «Quiero una muestra de lo que voy a disfrutar… Encuerese!» Hice una pausa ya que no podía creer la situación en la que estaba, pero al verme sin opciones decidí hacer lo que me pedía. Cabe mencionar que no tengo un cuerpo que llame demasiado la atención. Soy de baja estatura, piel morena clara, de caderas y muslos ...
... algo anchos pero no demasiado y en general soy algo rellenita (por lo que si, también tengo nalgas algo grandes). Comencé desabrochándome y quitándome la blusa que tenía para después quitárme los pants y quedar en ropa interior. «Mmmh va muy bien Maribel, ¡ahora a ver esas tetas!» decía Raúl. Desabroché mi brasier copa 36D para dejarlo caer y por primera vez en muchos años dejar mis pechos completamente expuestos ante la mirada de otro hombre que no era mi esposo. Raúl se acercó a mí aún grabando y llevó su mano a uno de mis pechos, sosteniendolo desde abajo, levantandolo y bajandolo como si quiera sentir su peso para después comenzar a jugar con mi pezón con su pulgar. «Ufff se le notaban ricas tetas, pero nunca pensé poder verlas o tocarlas… Ok Maribel, ya me convenció» dijo justo antes de dejar de grabar y agregó «con eso me basta como prueba». Después de eso, puso sus manos en los costados de mi cadera y con un movimiento rápido me bajó las bragas hasta las rodillas para después subir sus manos por mis piernas hasta mis nalgas abrazándome desde el frente. Las frotó y apretó con fuerza para después darme una nalgada con cada mano al mismo tiempo, diciendo: «Uuuuy si… Para su edad tiene muy buenas nalgas también Maribel mmmh.» Luego de un minuto finalmente me soltó. Se quitó la playera que era lo único que tenía arriba y se empezó a desabrochar el pantalón que tenía. «Ok Maribel, vas a venir todos los Martes y Jueves a limpiar y a hacerme uno que otro favor, hasta ...