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Mi vida con Roxana 2/5
Fecha: 01/08/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Jambo, Fuente: TodoRelatos
Alzó la falda y me mostró una vagina preciosa, con algo de vello púbico alrededor de los labios. Lucía linda, con labios rosados y piel pálida, contrastaba con los pelillos negros que emergían de su monte de Venus. Me recordaba a Iris la primera vez que lo hicimos. Pronto, el tic-tac del reloj se adueñó de la habitación. Una parte de mí pedía prudencia, aunque otra quería poseerla ahí mismo. Correrme fuera de ese coño precioso y dejarlo regadito de esperma. «He pensado mejor que quiero que me apruebes directamente. El día del examen he quedado con mi novio para pasar las Navidades fuera.»«Menuda puta tiene en casa el pobre desgraciado», pensé. Me sentía como un ladrón de bancos que ve cómo dejan la caja fuerte abierta sola para irse al baño, con las llaves sobre el mostrador y sin alarmas. Podría ser la oportunidad de mi vida o la trampa de mi vida. «Vic… toria, uf…» Tartamudeé torpemente. «Tranquilo, un viernes a estas horas sabes de sobra que no hay nadie.» Tenía razón. Siempre suelo escoger esa franja pues es la mejor para hacer fotocopias o trabajar, porque el departamento está vacío. Pero también corría el riesgo de que hubiese alguien como yo y no estuviésemos solos. Se bajó de la mesa y vino hacia mí. Fue a besarme y le correspondí con un beso. Al tratar de separarme de ella, la vi dirigir su mano hacia el pantalón. Comenzó a masajearme el paquete mientras me intentaba volver a besar. Intentaba separarme de ella, pero algo me lo impedía. Siempre ...
... fantaseé con tener algo con una alumna. Cuando se materializó con Roxana, al principio me supo extraño, pero con el tiempo me fue dando curiosidad. Victoria sonreía al sentir cómo se me escapaba un suspiro ingenuo y discreto. Me estaba gustando. «Estoy muy cachonda, profe.» Dijo a la vez que cogió mi mano para ponerla debajo de su falda. Ella suspiraba y gemía al notar mi mano dirigirse a su vagina. Cuando la dejó ahí, continué yo mismo tocándole los labios vaginales, dibujando círculos en su coño. Se sentía caliente y húmedo. Muy caliente. Nos besábamos mientras nos tocábamos mutuamente hasta que no lo pude resistir. Empujé a Victoria sobre la mesa, la abrí de piernas, le levanté la falda, sonreía cachonda perdida, y metí mi cabeza debajo. No olía a casi nada. Se podía intuir un ligero sabor salado en el interior de la vagina, si entraba mucho la lengua. Pero le sabía y olía muy bien. Seguramente venía recién duchada. Miré su vagina y empecé a besar alrededor de la vulva, cerca de los labios vaginales. Lamía alrededor, mientras lo disfrutaba. Después empecé a darle besitos en la ingle, primero la izquierda, luego la derecha. Continué besando y dando lametones en el monte de Venus, cerca del clítoris. Quería prepararla para que se excitase y así hacérselo más adentro. Ella gemía dando profundos suspiros, con respiración lenta pero sonora, mientras decía «Sí, sí, sí. Chupa.» Me estaba comiendo todo su coño, recreándome sobre todo en su clítoris con erótico ahínco. Mis ...