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Mi vida con Roxana 2/5
Fecha: 01/08/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Jambo, Fuente: TodoRelatos
... tal manera que me corrí en su culo. Ella, rígida, se calló completamente. Solo se oían mis gemidos mientras eyaculaba dentro de su culo. Seguramente le estaría doliendo, pues se la metí muy adentro, pero ella no dijo nada. Quería que me corriese. Al salirme de ella le comí el clítoris. Tampoco se hizo de rogar. «Sí, sí, no pares. Cómemelo así. Qué cerdo que eres. Come, estoy a punto.» El gusto ferroso y alcalino mezclado por sus flujos y líquido menstrual me encantaba. Nunca me dio asco. Y esa vez no iba a ser una excepción. Tardó unos minutos en correrse. Me dejó tanto la cara como la polla toda perdida de sangre. Y no hablemos de la cama. Suerte que limpiamos abundantemente siempre que ocurren estos “accidentes”. Fui al bidé a limpiarme la sangre y flujo de la polla. De ahí que prefiera follar con condón cuando Roxana tiene la regla, pues gran parte del trabajo me lo ahorro al quitármelo. La taza engullía el espumoso jugo de sangre jabonosa. Una vez limpio, fui a la ducha a acabar de lavarme. Al acabar, reparé en que habían quedado algunas gotas de sangre en los azulejos del baño, que recogí con papel higiénico. Al dejar limpio el suelo, me dirigí a la papelera del baño para depositar el papel y vi los tres dichosos condones. Roxana tenía razón. No los gastó, puesto que estaban ahí. Sentí alivio y tristeza a partes iguales. Sabía que ...
... Roxana no me había sido infiel, pero yo, en cambio, sí. Al cerrar la tapa de la papelera entró Roxana con un montón de ropa. Iba a ducharse también. «Sí, dejé ahí los condones. No sabía dónde tirarlos. ¿Van al amarillo o al general?» «El envoltorio creo que va al amarillo. El condón al general.» Respondí. «Ah, pues, misterio resuelto, jajajaja.» «Si quieres tiro los envoltorios a reciclar.» «Como veas.» Dijo al meterse en la ducha y cerrar la mampara. Fui a abrir los tres envoltorios, pero uno estaba abierto ya. Vi que el preservativo estaba aún dentro del envoltorio, no desplegado del todo. «¿Abriste uno?» Pregunté. «Sí. Fui a usarlo para ponerlo en el dildo. Fue cuando me percaté de que estaban mal. Tan apenas tenía lubricación. ¿Estás celoso?» No le di mucha importancia. La verdad es que tenía sentido, pues tan apenas estaba desenvuelto. No sé por qué, pero siento que me sugestiono demasiado por todo. Tal vez fuera la mala experiencia con Iris, que veía putas por todas partes. Y Victoria, y su novio. Pobre desgraciado, yo fui él una vez. Cornudo y confiado. Tendría que vivir con la infidelidad. Hacer lo que pensé en su momento y dejarlo todo pasar. Estoy con una mujer maravillosa y la vida me sonríe. Tengo que acostumbrarme a ser feliz. Cuando esté en mi lecho de muerte, ahí seguramente admitiré lo cabrón que fui con Roxana.