1. Mi vida con Roxana 2/5


    Fecha: 01/08/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Jambo, Fuente: TodoRelatos

    ... de Roxana no la había. Mientras que por la mía… Pero lo de Victoria era diferente. Una fantasía. Parecido a lo de Oscar con Roxana. La cuestión es no repetir el error. Esto sería algo que me llevaría a la tumba.
    
    «No sé. Porque como estás muy rara conmigo.» Respondí. Tal vez sí que había algo. Cuando le comí el coño… Claro, le sabía raro. Seguramente era a preservativo. Cómo olvidar ese sabor amargo y extraño. Solo puede ser una cosa, lubricante de preservativo. Los usaría con vete a saber quién y por eso ya se habían acabado. Rotos mis cojones.
    
    ¿Pero eso era prueba suficiente?«Mira, que como he visto que no nos quedan condones, sospecho que los has usado con un maromo.» Vamos, una historia que conmovió a Spielberg. No eran suficientes pruebas.
    
    «Son las asignaturas, vida mía. Cuando acabe el cuatrimestre, nos iremos de vacaciones y nos cansaremos de follar. Ya verás.» Dijo ella con cierto tono de excusa.
    
    Retomé el polvo con Roxana hasta que me cansé y se puso encima de mí.
    
    Su vagina tragó enterita mi polla. De tan mojada como estaba tan apenas lo notaba. Me cabalgaba intensamente, hasta el fondo, suspiraba y jadeaba mientras me follaba. Su pelo caía sobre mí, así que cerré los ojos para que no me molestase. Solo oía los gemidos de Roxana y los traqueteos de la cama. Pronto mi perversa imaginación jugó conmigo.
    
    Me imaginaba que tenía sobre mí a Victoria, follándome con sus caderas. Gemía igual que Roxana. Esa vulva rosadita…
    
    «Sí, hasta el fondo, sí, sí. ...
    ... Dios, qué gorda la pones. Sí, folla mi coño.» Los vecinos estarían flipando con tanto chillido. De hecho, alguna vez nos habían llamado la atención.
    
    Continuamos con el folleteo hasta que los gemidos cesaron levemente y el movimiento se volvió más lento y monótono.
    
    «Acábame en el culo, cari.» Roxana rompió el silencio.
    
    «¿Te has corrido?»
    
    «No, pero quiero que me lo comas. Cuando te corras me comes el chichi, que sé que te gusta la regla.» Era verdad. Tengo un extraño vicio.
    
    La puse a cuatro patas y comencé a comerle el culo para lubricárselo. A veces no hacía falta lubricante, y creo que ese día era uno de esos. Tras el beso negro, vino la penetración. Tan apenas opuso resistencia.
    
    «Sí, echaba en falta tu rabo, sí. Métemela. No me dejes, cari.» Gemía Roxana.
    
    Tal vez proyectaba en ella mis frustraciones por lo de Victoria. Me sentía culpable por haber chupado su coño y fantasear con follarme a otras compañeras.
    
    «No te dejaré, pero no me gusta que seas tan borde conmigo.»
    
    «Amor, perdóname.» Suplicaba Roxana mientras la penetraba.
    
    «Te tendré que follar duro para perdonarte. Te romperé el culo.»
    
    «Sí, rómpemelo. Soy muy mala.»
    
    «Que sepas que otras están detrás de mí.» No sé por qué dije eso.
    
    «Normal. Estás muy bueno. Algunas compañeras cuchichean.»
    
    «¿Sí? Pues que sepan que eres mía. Ya les gustaría que les hiciese lo que te hago a ti.»
    
    «Oh, sí, cari, sí. Son unas putas salidas.»
    
    No pude contenerme más. La conversación me hizo excitarme de ...
«12...5678»