1. Mi vida con Roxana 2/5


    Fecha: 01/08/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Jambo, Fuente: TodoRelatos

    ... me sentía algo más pobre por vaciarme no solo los huevos. Al final siempre me arrepentía, que por unos minutos de placer no merecía la pena. Pero es que Victoria tenía algo que…
    
    Pronto empecé a soñar que entraba en mi despacho, acompañada de Laura y Maite. Ambas estaban preciosas desnudas. Aunque Laura tuviese más carne, tenía un cuerpo hecho para pecar. Venían hacia mí y mientras Victoria me daba placer oral debajo de la mesa, Laura me besaba mientras acariciaba el coñito a Maite. Lo notaba peludito, rasposo y mojado. Victoria me acariciaba los testículos mientras me lamía la punta del capullo, mientras me llamaba por mi nombre.
    
    Entre beso y beso de Laura, me iba diciendo que estaba en un sueño muy guarro y que tenía que despertar. Yo me reía como un idiota, pues no supe entender cómo había llegado hasta ahí, ni qué día era.«Despierta, dormilón.» Decía Maite mientras le tocaba el coño. «Pero si ya estoy…» Dije¿yo? O eso creía.
    
    Se hizo oscuro, y estaba completamente destapado. Vislumbraba una silueta sonriente cara abajo acariciándome la polla. En mi mano tenía su coño. Era Roxana.
    
    «Ya has despertado. A saber con qué estabas soñando.» Dijo Roxana entre risas. «Ya que estás despierto, métemela.» Dijo como ronroneando.
    
    «¿No decías que hoy te dolía…?»
    
    «No sé, estoy muy cachonda. No me duele, seguramente por la pastilla. Venga, va.» Decía mientras frotaba su coño en mi mano.
    
    Encendí la lámpara para buscar preservativos. Por temas de lubricación, preferimos ...
    ... hacerlo con condón si está con la regla. Manías. «¿Sabes dónde están las gomas?» Pregunté extrañado. «A mí me suena que aún quedaban tres.»
    
    «Ups, tiré anteayer los preservativos. Se rompió el envoltorio…»
    
    «Está bien. Pues a pelo.» Respondí.
    
    El esbelto cuerpo de Roxana a la luz de las farolas siendo follada era lo más bello que se podía ver nunca. El brillo de su piel sudorosa y tersa, que sacudía sus tetas mientras recibía mis embestidas, hacía que me excitase aún más.
    
    «Sí, sí, sí. Jorge, sí. Dame. Quiero polla, dame.» Gemía Roxana.
    
    Miraba a Roxana. Tenía más tetas que Victoria, más tiesas y mejor puestas. Pero Victoria… ¿Por qué pensaba en ella mientras me follaba a Roxana?
    
    «No me dejes, Jorge. No podría soportarlo.» Gimoteaba Roxana mientras cerraba los ojos y lloraba de placer. «Fóllame a así.» ¿Por qué me pedía que no la dejase? ¿Acaso se sentiría culpable?
    
    La vagina de Roxana engullía mi polla, que entraba y salía oscura, seguramente a causa de la menstruación. Intentaba no mirar mucho, pues me desconcentraría. Así que me tumbé sobre ella mientras la iba penetrando y nos basábamos.
    
    «¿Y tú? ¿Me dejarías?» Pregunté mientras la penetraba.
    
    «Jamás.»
    
    «¿Y por qué me pones los cuernos?» Pregunté. Roxana abrió los ojos como platos.
    
    «No, no te los pongo. ¿Por qué lo piensas?» No sé por qué. No sé por qué se lo pregunté. Desconozco por qué lo hice. Si no tenía sospechas. Para que haya cuernos primero tiene que haber una tercera persona, y por la parte ...
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