1. Mi vida con Roxana 2/5


    Fecha: 01/08/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Jambo, Fuente: TodoRelatos

    ... lametones en su clítoris hacían que se le erizase la piel de su entrepierna. Me cogió por la cabeza mientras apretaba los mechones de mi pelo, al ritmo de la comida de coño que le estaba dando.
    
    Tuve que verme forzado a liberar mi pene de su prisión textil, así que me abrí el pantalón y me lo bajé. La tenía muy dura.
    
    Mientras, oía mi respiración por debajo de su falda, a la vez que mi lengua iba recorriendo toda la vagina, de arriba abajo y hacia los lados. Haciendo como un torbellino con la lengua. De vez en cuando daba lametones muy rápidos un poco más abajo del clítoris, para degustar su sabor. Necesitaba beberme sus flujos mientras mi lengua danzaba sobre su vulva.
    
    El ruido de los chupeteos pronto inundó el despacho. Contrastaban con los discretos gemidos de Victoria. Gemía y disfrutaba mientras saboreaba sus flujos. «Hmmmmmmm, mmmmmmmh. Así, ábrelo para mí. Puedes correrte en mi boca.» Dije, loco de placer, antes de reanudar la comida de coño que le estaba dando. Por un momento no reparé en que estábamos en mi despacho, ni en Roxana, ni en nadie. Simplemente quería satisfacer a Victoria.
    
    «Sigue, sigue, me gusta, sí, sí.» Pudo decir Victoria, extasiada. «Me lo haces muy bien.» Sonreía mientras se lo comía, como feliz y satisfecho por hacerla gozar.
    
    Después de sorberle el clítoris, empecé a presionar de derecha a izquierda sus labios vaginales, abriendo más aún su coño abultado. «Cómo lo tienes de hinchado, te vas a correr para mí.» Dije ...
    ... victorioso.
    
    «Tendrás mi corrida. Estoy a punto.» Dijo mientras continuaba con los lametones. Introduciendo de vez en cuando la lengua dentro de su coño para sorber el jugoso néctar de su entrepierna. Hurgaba dentro de ella mientras tocaba sin querer el clítoris con mi nariz, cuando lo sentí. «¡¡HHHMM, haaaammmmm, haaaaasssssíííííííííí!!»
    
    Como si no le importase que nos oyesen, se corrió en mi boca y la llenó de su flujo. Continué con mis lengüetazos, quería que se vaciase entera dentro de mí, como la primera vez con Iris. «AAAAAAAHHHHHHHH, SÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍ, PROFESOR, UFFFF, SÍÍÍÍÍÍÍ, ME CORRO. ¡¡¡¡QUÉ BIEEEEEN LO HACE!!!! ¡¡AHHHHH!! ¡¡¡¡¡¡AAAAAAAAAAAHHHHHHHUUUUUUMMMMMMMMMMHHHHHHH!!!!!!!»
    
    Victoria convulsionaba sobre la mesa, sin tan apenas reparar en que me estaba haciendo daño. Se quería correr y lo necesitaba. Necesitaba una lengua hábil y ahí la tenía. Así como la mantis religiosa tras obtener lo que necesita del macho lo decapita, pues no lo necesita. Así me sentía yo entre sus piernas, que las cerró alrededor de mi cuello, ajena a cómo me sentía. «¡aaaahhh! Uuff, aaaaa, aaaahh, uffff, joder, joder, ¡joder!» Dijo algo más bajito y disminuyendo la intensidad de sus convulsiones que mudaron en espasmos. Mientras tanto, ahí estaba yo en su interior, con toda la boca alrededor de sus labios recibiendo su corrida, succionándola, tragándomelo todo.
    
    Hasta que los chupeteos pasaron a chasquidos de besos en su vagina, pasando la lengua alrededor del clítoris mientras ella daba algún que otro ...
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