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¡Qué vacaciones! (3 - final)
Fecha: 01/08/2026, Categorías: Intercambios Autor: Wense, Fuente: CuentoRelatos
... mano entre las piernas, efectivamente no se había humedecido ni un poquito, la pobre estaba aterrada, me dio un poco de cargo de conciencia, así que rectifiqué y le dije: ―Mira, nosotros nos lo vamos a montar con Vanesa y creo que no estaría bien que te fueras, por el qué dirán, pero si de verdad no quieres, no te vamos a forzar, siéntate y mira, o duerme un rato, pero para Vanesa y su trabajo es mejor que te quedes con nosotros. ―Venga vale, pero dejarme tranquila, y no os preocupéis que no voy a contar nada. Seguramente al ver que no intenté utilizar la fuerza ni nada se debió tranquilizar un poco, así que cuando me quise dar cuenta Vanesa estaba chupándole la polla a Juan con la ayuda de Sylvia, mientras Lucía me estaba mirando pidiéndome guerra, me fui hacia ella y le di un morreo de impresión, a la par que la abría de piernas contra la pared de madera, la alcé un poco y la penetré sin dilación, nuestros cuerpos estaban sudorosos, y resbalan nuestras caricias. Aguanté el equilibrio y me fui al banco con Lucía insertada en mi nabo, me senté y ella empezó a cabalgar como una loca, desde donde estaba ya casi no podía ver, con tanto movimiento se había creado una densa nube que no permitía distinguir, sólo se oían algunos gemidos aislados, y mucho movimiento, después de un rato penetrando a Lucía noté como agarraban a Lucía por detrás, alguien le estaba sujetando las tetas, y al instante alguien detrás mía hacía lo mismo, a la par que empezó a darme pequeños ...
... mordiscos por el cuello. Entonces me di cuenta de que era un tío, porque noté una polla recta en mi espalda, y como está fue bajando, ya que el individuo en cuestión empezó a bajar hasta sentarse alrededor mía, y meter su polla en la ranura de mi culo, me estaba poniendo cardiaco, ni intenté separarlo, debía ser Vicente, ya que lo imaginé más pequeño por el contacto de nuestros cuerpos, eché mis manos hacia atrás y agarré fuerte su polla, haciéndole una paja en difícil situación, entonces escuché su voz que me dijo. ―Sigue cabrón, que buenas pajas haces, te voy a llenar el culo de leche, súbete encima, verás como disfrutas. Ni en las más remotas de mis fantasías había imaginado algo así, pero como un resorte me levanté con Lucía en mi polla aún y me senté sobra la polla de Vicente, que aplasté con mi culo, noté como su punta tocaba mis huevos, y me hizo enloquecer, empezó a abrirme el culo con sus manos, mientras me pasaba saliva, sudor, y otros jugos por la raja, acomodó su rabo y empezó a empujar, yo intenté hacer fuerza para que entrara del todo, pero no había forma. ―Me la vas partir, relájate un poquito, —Me dijo Vicente mientras me rodeaba con sus brazos y agarraba el trozo de polla que salía del coño de Lucía. Esto hizo que Lucía empezara a correrse de una forma bestial, se convulsionaba de manera extrema, agarrando mi polla con su coño, que se contraía y dilataba como a pequeños espasmos, después de esto se salió y vi que quien estaba de tras de ella era ...