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Socios
Fecha: 12/08/2026, Categorías: Sexo en Grupo Autor: Tomas Brentano, Fuente: CuentoRelatos
... sensación desapareció cuando Sonia se acercó a mí cogió una de mis manos y la llevó a sus tetas, la puso encima de una de ellas y me pidió que la tocara. Yo estaba todavía pendiente de lo que sucedía con Susana, Juan la cogió por la cintura y la hizo girar, contempló despacio todo su cuerpo de arriba a abajo y llamó a Luis. —Luis acércate, vamos a estrenar a esta putita. Luego se dirigió a mí y me dijo: —Mira cómo va a disfrutar tu mujer… Susana, seguía sin decir nada, sin duda si alguien la hubiera llamado “putita” en otras circunstancias le hubiera dado un guantazo, pero aquella noche no, simplemente se dejaba hacer. Juan estaba de pie enfrente de ella sujetándola por la cintura, Luis se acercó por detrás y la empezó a besar en el cuello, yo sabía que aquello excitaba mucho a mi mujer, los besos y las caricias en el cuello la volvían loca. Mientras la besaba el cuello Luis desabrochó el nudo que ataba el vestido de Susana a su cuello y lo dejó caer, cayó hasta el suelo y casi semidesnuda delante de ellos. Juan subió sus manos hasta sus pechos y los empezó a acariciar, mientras Luis seguía besando su cuello mientras acariciaba su culito con ambas manos. Mientras yo seguía con una mano en una de las tetas de Sonia e Irina se había acercado a nosotros, sentí como Sonia cogía mi otra mano y la ponía encima de su otra teta y me ayudaba a masajearlas: —Olvídate de ella —me decía Sonia— y disfruta del momento, ella lo va a pasar genial, igual que ...
... tú. Irina mientras tanto había empezado a desabrocharme la camisa, pero no podía Apartar los ojos de Susana Juan ahora estaba comiéndole los pezones y Luis se había agachado para quitarle el tanga, vi cómo lo deslizó por sus muslos, bajándolo hasta los pies, le levantó los pies sucesivamente hasta que se lo quitó por completo y después lo olió. Olió el perfume más íntimo de mi mujer, que hasta ese momento era solo mía. Tuve que cambiar la atención porque Irina ya me había quitado los pantalones y estaba tocándome la polla, ya la tenía erecta, me desnudó por completo y me apoyaron de pie con mi espalda contra la pared. Irina se agachó y empezó a chuparme la polla, Sonia también se agachó y la acompañó en la mamada, por unos instantes perdí la noción de dónde estaba. Tenía dos mujeres chupándome la polla mientras dos hombres estaban comiéndose a mi mujer. Sonia e Irina estaban haciendo un excelente trabajo, me estaban poniendo a cien con sus bocas y yo estaba a punto de correrme, aquello no era normal para mí, demasiada excitación. Levanté la vista y vi a Susana tumbada encima de una mesa, abierta de piernas, con la cabeza de Juan entre sus piernas, sin duda comiéndole su coñito mientras Luis se dedicaba por entero a sus tetas, tenía una de ellas metida en su boca y la otra agarrada con una mano. Aquella visión fue demasiado para mí y empecé a correrme en la boca de Irina, sin duda ella estaba acostumbrada porque no hizo nada por apartarse, al contrario, se metió más mi ...