1. Betty, mi primera chamba.


    Fecha: 15/08/2026, Categorías: Infidelidad Sexo en Grupo Autor: ElMacho, Fuente: SexoSinTabues30

    ... y Artemio, con una velocidad asombrosa, se acercó y le levantó la falda, mostrando su ropa interior rosa, que combinaba con la piel blanca de sus piernas.
    
    -¿Ves lo que tienes que ofrecer?-le dijo, y Betty asintió, con la boca seca y las manos temblando.
    
    Con un movimiento brusco, Artemio le bajó las bragas, revelando su coño peludo y húmedo, listo para ser penetrado. Betty jadeó, su pecho subiendo y bajando en un ritmo acelerado, sus tetas presionando contra la blusa, ansiando que la tocase. Artemio no se lo pensó dos veces, metió su dedo en la boca para mojarlo y lo introdujo en la vagina de Betty, que se estremeció de placer al sentir la textura áspera del dedo de Artemio.
    
    -¿Te gusta?- le susurro, y ella respondió con un gemido suave.
    
    Artemio, impulsado por la respuesta, empezó a acariciar su clítoris con el dedo húmedo, haciendola gemir cada vez mas, su cara se poniendola de un color carmesí.
    
    Betty, ya sin control, se levantó, jadeando, y se acercó a Artemio, que ya se habia desabotonado la camisa, mostrando su torso velludo y sudoroso. Ella se agarró de su cintura y lo besó apasionadamente, su lengua explorando su boca, y sus manos bajando a la cremallera de su pantalón. Al sentir la dureza de su verga, Betty no pudo contener un jadeo de emoción, lo sacó de su prision de tela y se dejo caer a la rodilla, ante el asombro y el deseo de Artemio. Con la boca abierta y la saliva resbalando por sus labios, empezó a lamer el enorme glande de su colega, y a mover la ...
    ... boca, lentamente, bajando cada centímetro de la enorme verga que le cabía. Artemio, que ya no podía aguantar, la cogió de la nuca y empezó a empujarla, haciendola tragar cada pulgada de su miembro, que era mas grande de lo que ella hubiera imaginado.
    
    Con cada embestida, Betty sentía su garganta expandiendose y su coño gotear cada vez mas. Su marido Memo, jamás la hacía sentir de aquella manera, y ahora que lo probaba, no podía creer que hubiera resistido por tanto. Su boca se llenaba del sabor salado de Artemio, y cada que se detenía para tomar aire, el la miraba con ojos que brillaban de lujuria.
    
    -Sigue, nena, sigue, que te voy a llenar la boca de leche- le dijo, y Betty, embriagada por la excitación, lo mamó mas y mas rapido, sus ojos llenos de lagrimas y la boca llena de verga.
    
    Cuando Artemio no pudo mas, se corrió en la boca de Betty, y ella, sin rechistar, tragó la leche caliente que le ofrecía, saboreandola, y lamiendose los labios para no dejar rastro. Él sonreía, satisfecho, y la ayudo a ponerse de pie.
    
    -¿Y ahora qué?- le dijo Betty, con la respiración agitada y el corazón a mil por hora.
    
    -Ahora es tu turno, mi reina- le respondió Artemio, y girandola la empujo suavemente contra una pila de cajas, dejandola empinada, levanto su falda y aparto sus piernas, la imagen de las enormes y gelatinosas nalgas blancas de la casada secretaria volvía loco a Artemio.
    
    Su coño ya lo recibía, abierto y húmedo, listo para la penetración que venia. Artemio se despojo ...