1. Mi bello hijo Darío y yo 2


    Fecha: 15/08/2026, Categorías: Gays Autor: lyly, Fuente: TodoRelatos

    ... Ejerció presión sobre él acercándolo, Darío abrió la boca y cerró los ojos sabiendo lo que seguiría, la boca de Mario se aproximó al chico y se fundieron en un beso profundo, la mano de Mario siguió bajando, Darío levantó un poco para permitir que la mano del hombre acariciara las nalgas. El beso se prolongó durante unos segundos,
    
    ·Oh Mario, eres muy impulsivo, muy caliente.
    
    ·Lo soy, me gusta el sexo, me encanta sentirme así, mucho más con un chico y ahora contigo.
    
    El ambiente del bar gay se caldeaba, una pareja parados en la semiobscuridad se besaban ardientemente, una pareja más, bailando en la pista muy juntos, en la mesa junto a ellos, un hombre maduro, acompañado de un chico se acariciaban. Darío estaba excitado, la cercanía de su padre, lo que miraba a su alrededor lo motivaba a ello.
    
    ·Pero sigue platicando, que sucedió con tu amigo. ¿Hasta dónde llegaron?
    
    ·Padre me da pena, hicimos cosas que me son difíciles compartirte.
    
    ·Darío, nos estamos conociendo, quiero saber todo lo tuyo, como yo te confiaré mis gustos, mis deseos, mis necesidades.
    
    Darío lo miró directamente a la cara, dubitativamente, como un signo de debilidad, actitud que Mario aprovechó para acercarse a él, besarlo por segunda vez, su mano se posó sobre su entrepierna, Darío rompió la caricia y retiró la mano de su padre.
    
    ·No, ahí no por favor.
    
    ·¿Porqué?
    
    ·Mario me da pena, es que….
    
    Darío permaneció con la palabra en la mente, sentía pena de confiar algo que siempre se ...
    ... apenó.
    
    ·Darío, uno no debe apenarse de nuestro cuerpo, sé que tiene un pene muy chico.
    
    ·¿Cómo lo sabes?
    
    ·Te he visto desnudo cuando te bañas, una noche te quedaste dormido, desnudo sobre tu cama sin taparte. Así que conmigo no sientas pena. ¿Tu amigo te apenó cuando estuvieron juntos?
    
    ·No Mario, para nada.
    
    Darío se sintió con la confianza de platicar detalladamente lo sucedido con Fabián su amigo.
    
    ·Estuve trabajando con Fabián un buen rato, en un momento se paró tras de mí, comenzó a acariciar mi pelo, mi cuello, volví mi cara y me plantó un beso, pasó sus manos sobre mi pecho, acariciando lentamente. Le dije que no siguiera, que no me gustaba eso. Fabián me dijo que estaba muy bueno, que siempre me ha deseado, me levanté tratando de evadir su caricia, me abrazó, acercó su cara a la mía, por instinto abrí mi boca y nos trenzamos en un beso profundo, su lengua buscó la mía y correspondí a su caricia, acarició mi espalda y lentamente bajó su mano hasta mis nalgas, en ese momento cayó mi resistencia y cedí a sus caricias.
    
    ·¿Te gusta Fabián? ¿Te late como hombre?
    
    ·No Mario, te he dicho que los hombres no me gustan, yo soy de mujeres.
    
    ·Pero te excito, estabas deseando que continuara.
    
    ·Si Mario, en ese momento estaba fuera de mí. Deseaba que siguiera, me despojo de mi camisa, me sentó sobre su cama, se paró frente a mí, se bajó el pantalón, bajo su trusa se dibujaba su pene erecto. Perdí el control de mí mismo, yo mismo le bajé su trusa, su verga apareció ...