1. Un beso a ciegas


    Fecha: 16/08/2026, Categorías: Gays Autor: falocrata1, Fuente: TodoRelatos

    ... abrió una rendija solo para comprobar que estaba solo. No había nadie con él que estuviera interesado en lo que allí acontecía. Dejó que entrara.
    
    -Escucha-dijo Luke, cerrando tras él-, quiero pedirte disculpas. A lo mejor se han pasado contigo. En realidad, la broma iba dirigida a mí.
    
    -¿En qué sentido?-inquirió.
    
    Su respuesta fue una mueca de incomodidad. A él tampoco le agradaba ese tema. No había que ser un genio para percatarse de que las chicas le idolatraban. Se derretían por su atractivo físico y por sus habilidades deportivas. A pesar del mercado sobresaturado no se le conocía una novia fija. Por qué, eso solo le concernía a él.
    
    -Son tonterías, nada más. Ideas absurdas que se nos ocurren para matar el tiempo. No pretendíamos hacerte sentir mal. ¿Nos perdonas?
    
    William se lo pensó unos instantes.
    
    -De acuerdo... Disculpas aceptadas.
    
    -Gracias. ¿Sabes?-añadió una breve pausa-. No besas nada mal.
    
    -¿Y?
    
    -Nada... Solo era un comentario. Por si te hacía sentir mejor...
    
    Se quedaron mirándose a los ojos, un silencio incómodo que no sabían cómo romper. William intentaba no bajar la mirada hacia su cuerpo, que le provocaba una atracción malsana. Un extraño magnetismo flotaba entre ellos en ese espacio angosto y limitante.
    
    -Gracias...-musitó, esperando que se fuera.
    
    -No me importaría hacerlo de nuevo...
    
    -¿Qué?
    
    Con el pecho por delante, Luke se inclinó sobre William. Este retrocedió, confundido, hasta donde pudo. El lavabo cortaba su huida al ...
    ... tiempo que una ley de la gravedad, desconocida para ambos, les impelía a colisionar. Así se fueron aproximando sus cuerpos hasta que se fusionaron. Sus labios se reencontraron sin vendas de por medio que los eclipsaran. Por qué lo hicieron, ninguno de los dos se lo llegó a preguntar. William pudo achacarlo a aquel atractivo masculino tan inalcanzable ante el que no supo retroceder. Luke, a un deseo largo tiempo oculto, tal vez. Uno que las expectativas de otros, y en especial del sexo femenino, se guardaron de mantener enterrado.
    
    Las manos de William, por puro instinto, se movieron sobre los botones de su camisa, soltaron el cierre y despejaron la prenda para liberar su torso y unirlo a aquel otro, suave y firme, que respiraba su mismo aire y palpitaba su mismo sentimiento. El beso lento duró varios minutos que parecieron horas, tras los cuales se separaron con un desliz de consciencia. Se miraron como si no supieran cómo habían llegado hasta allí. Hubo un silencio de cinco, diez, veinte segundos, en tanto ponderaban las implicaciones. La sangre agitada palpitaba en sus sienes como único sonido que se producía entre esas cuatro paredes. Entonces, William se azoró a medida que se percataba de que aquello no era lo que nadie pensaba de Luke.
    
    -No entiendo nada...-balbució-. Yo creía... Tus amigas. Ellas... Yo...
    
    Luke alzó la mirada tras su hombro, como si alguien les estuviera contemplando. Luego dijo, determinado.
    
    -Que les den.
    
    Se arrojó a forcejear con el cierre ...