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Un beso a ciegas
Fecha: 16/08/2026, Categorías: Gays Autor: falocrata1, Fuente: TodoRelatos
... de su cinturón y de sus pantalones...Con decisión, como si le apretaran. Aquello infundió una nueva vitalidad en William, que se lanzó a lo mismo con igual determinación. Luke terminó primero. Su ropa interior dejó salir una potente erección, una continuación sin mácula de su vientre plano y de su poderío masculino. Ni siquiera permitió que William terminara. Estaba a medio camino cuando le tomó por la nuca y le capturó en un nuevo beso, más furioso y pasional que el anterior. La impresión le congeló, solo sus labios actuaban por alguna suerte de movimiento reflejo. Tenía ante sí un hombre desnudo, excitado, su compañero Luke nada menos. Un chico al que hasta ahora solo conocía por su masculinidad, por ser el chico popular, el más deseado entre las chicas... Cuando por fin recuperó el control de sus acciones, ya no había vuelta atrás ni quería que la hubiera. Terminó de soltar sus prendas y dejar que cayeran al suelo. Ya no era William, el tímido de clase; era William, el que iba a hacer el amor con el donjuán de todas esas chicas emperifolladas y tan idénticas que se adocenaban entre sí. Mientras una fiesta enardecía justo al lado. Apoyado sobre el lavabo, le ofreció su retaguardia y Luke hundió la nariz entre sus nalgas. Exploró los primeros entresijos de su placer carnal, le acarició los puntos que le hicieron soltar los primeros gemidos, y le abrió las primeras compuertas del desparpajo. Cuando se incorporó, William le vio a través del espejo como un gigante cuya ...
... musculatura sobresalía entre las solapas de su chaqueta. Un gigante que se abalanzaba sobre él y del que no tenía intención de huir. Se dejó los pulmones mientras le penetraba con su impostura firme, masculina, gruesa, entrenada... Se agarró a las molduras de la porcelana mientras sentía cada centímetro que le llenaba. Una ruta de gozo que le visitó con fuerza contenida y sin descanso y que repetía cada vez que amenazaba con abandonarlo. La delicia del sexo también se leía en su complexión decorada y tensa, en su rostro redondeado y en su boca abierta como si no recibiera suficiente aire. Las formas del lavabo terminaron por clavarse en el cuerpo ahíto de William, pero no las sentía mientras el deleite brotaba y se sacudía en su interior. El tiempo se perdió allí dentro tan fácilmente como pudo hacerlo fuera. El ritmo lo marcó la respiración de Luke y el final, su propia resistencia. Salió apenas un instante antes de que su fuente fuera liberada. Un chorro largo y caliente cayó sobre la espalda desnuda de William, desde la nuca hasta la cadera. -Perdona... Es que suelo... Ahora te ayudo a limpiarte. William no dijo nada. Estaba exhausto y pletórico. Soltó su propia simiente en el lavabo mientras Luke le pasaba papel higiénico con agua para retirarle aquella línea blanca. -Lo he disfrutado mucho...-dijo William cuando por fin pudo articular palabra. Entonces se percató-. Los demás se estarán preguntando que dónde estás. -Ya se lo imaginarán-fue su respuesta-. Solo ...