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Los cuernos duelen más ¿al salir o al crecer? (2)
Fecha: 18/08/2026, Categorías: Infidelidad Autor: suruminga, Fuente: CuentoRelatos
Narración de David. Esa tarde, luego de la reunión para ajustar detalles con el empresario, y su prolongación de tareas en el estudio, la vi llegar con gesto de cansancio. -“Hoy te veo casi agotada, espero que el esfuerzo valga la pena”. -“Sí mi amor, con toda suerte falta poco para terminar esta etapa, cuando haya un nuevo encargo graduaremos mejor los plazos a la luz de la experiencia adquirida”. Añoranzas de Marcia. Lógicamente, con el cargo de conciencia a cuestas, y sin conocimiento de David, reanudé la ingestión de anticonceptivos A comienzos de la semana siguiente lo llame a Jeremías para avisarle que la prueba estaba lista, lo que hacía innecesaria otra reunión de coordinación, así que convinimos reunirnos el viernes en la sala del estudio y ahí ver el resultado. El día previsto nos juntamos los cinco en la agencia, yo con la consabida vestimenta de pantalón y blusa, recibiendo la felicitación de Paula por haber tenido la fuerza de regresar a una senda más segura; qué distinto pensaría de saber que, en la reunión anterior, había gozado como puta a pesar de haberme salvado de una cogida monumental. Expuesto el trabajo, se propusieron ínfimas modificaciones y fue aprobado; quedando satisfecho el cliente se comprometió a transferir la semana siguiente el importe convenido, cosa que produjo honda satisfacción en las cuatro. Paula fue la que recordó nuestro próximo programa. -“Chicas, esta noche en La Cabaña comida, bebida y después tragos en ...
... otro lado”. Ahí intervino el varón. -“No me digan que están abandonando a los maridos”. -“Nada de eso, ellos ya deben estar por partir hacia una excusión de pesca”. -“¿Y traen algo?” -“Sí, traen y, después de limpiar cada ejemplar, acondicionan porciones para frizar y luego consumir en otro momento, pero las anécdotas son más sobre lo que comieron y bebieron que sobre las piezas cobradas”. -“¿No será que se van de farra con variada compañía?” -“No creo, la nariz llora ante el hedor a suciedad y sudor acumulados, y encima el olor del alcohol transpirado es asqueroso”. En un momento mis socias fueron a sus despachos para tomar sus cosas y retirarse, Jeremías hizo lo mismo, pero retrasándose para decirme. -“Cuando ellas se vayan yo regreso, esperame”. Un minuto debe haber pasado desde que la última dijo hasta que sonó el portero eléctrico, al ver en la pantalla la cara de mi amante abrí, caminando rápidamente a su encuentro. A mitad de la sala de espera lo abracé, poniéndome en puntas de pies para llegar a su boca, haciéndole saber así la calentura que me consumía. Satisfecha del mutuo deleite de labios y lengua, me arrodillé para desprenderle el pantalón, sacar su miembro y llevármelo a la boca. -“Por favor, dejá que me siente, no voy poder expulsar toda la leche que vengo acumulando si debo estar pendiente de no perder el equilibrio, además, cuando tenga buena dureza te la pienso meter hasta las bolas”. -“No, eso va llevar más tiempo y no ...