1. Arakarina (02: La búsqueda de un pintor)


    Fecha: 24/08/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Hetero Autor: george45winer, Fuente: SexoSinTabues30

    ... tú a mí- Pero por respuesta obtuvo el ruido de la portezuela de la mascota.
    
    IX
    
    Ya en el aeropuerto se comunicaba con Julio.
    
    – ¿Que encontraste?-
    
    – Casi nada, uno que otro comentario, en realidad casi nada, me dijeron que hay que ir buscándole una casa si es que queremos que exponga en Monterrey, ah, y conseguir una tumba-
    
    – ¿Una tumba?
    
    – Si, es como un bongo gigantesco.
    
    – Sé lo que es una tumba, lo que quiero decir es ¿Para qué quiere un instrumento si es pintor, no músico?
    
    – No lo sé.
    
    – ¿No encontraste nada más?-
    
    – No. Te noto inquieto, ¿Has averiguado algo por tu cuenta?
    
    – Tal vez sí. Un cliente de la galería me dijo que a donde sea que va Virgilio pasan cosas.
    
    – ¿Que cosas?
    
    – No me dijo.
    
    – A mí me dijeron que tiene talento.
    
    – ¿Enviaste la carta?
    
    – Sí.
    
    – Ni hablar, esa exposición se hace.
    
    – Bueno, el crédito de esta llamada se está terminando-
    
    – Te espero-
    
    Dejó el auricular en su sitio y se fue a la sala 7 a esperar su turno de abordaje. De las bocinas se escuchaba la voz omnipresente, tal cual si Dios fuese una gigantesca sobrecargo, «Pasajeros con destino a Buenos Aires favor de abordar el vuelo 232 de AeroMéxico», cruzó las piernas y pensó lo fácil que sería tomar un avión así nada mas, y en unas cuantas horas estar en una situación distinta, rodeada de otra gente, viendo panoramas nuevos. Los pasajeros que iban a Buenos Aires se enfilaban rumbo a su avión. Una pareja llamó la atención de Helena.
    
    Era un ...
    ... hombre de unos treinta y cinco años, guapo en verdad, con el cabello entrecano y mirada de águila experta, de porte refinado, llevaba un cigarro que le daba un estilo muy propio. No vestía traje, mas bien iba a la moda sport de Hugo Boss, saco y pantalón cómodo, una playera sin cuello, lentes trasparentes, acaso con poco aumento. De risa sincera y voz varonil.
    
    Un joven de veintitantos años se le acercó como se le acerca uno a un ídolo y le extendió un libro «BAJO LA OSCURIDAD, TUS ARBORESCENCIAS», por la portada se distinguía que era un libro de suspenso, de esos Best Sellers potenciales. El hombre lo tomó en sus manos fuertes y firmes y con una pluma Mont Blanc estampó un autógrafo sobre la página interior del libro.
    
    Colgada de su espalda venía una dama pelirroja, de pechos pequeños, de unas caderas impropias para una mujer tan blanca, de pómulos gráciles, nariz pequeña, boca afilada, mirada soñadora. Se colgaba del hombre verdaderamente enamorada, con ilusión, mirándole como algo inalcanzable pero suyo. Ronroneaba a su lado, feliz como una gata preñada.
    
    Se miraron, ella tranquila y ondulante, Helena tiesa, suspendida. Quedaron frente a frente detenidas, tal cual si fueran amigas.
    
    – Hola, ¿A donde partes?- le preguntó la pelirroja con una voz dulcísima, aunque su entrecejo no dejaba de cortar el viento con todo su filo, pues sus ojos se posaban en un portafolio raspado de papel que Helena tenía en sus manos.
    
    – A Monterrey. – Contestó Helena.
    
    El hombre no ...