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Segundo contrincante en la misma arena de lucha
Fecha: 26/08/2026, Categorías: Hetero Infidelidad Autor: Ber_El, Fuente: SexoSinTabues30
... Cornelio, pero éste, antes de tomarla, preguntó “¿Cuál es tu copa?, para tomar en ella”. Las carcajadas que soltó Stella ante el requerimiento, le causaron molestia a su amado. ¡Ja, ja, ja…! ¿Te preocupa la saliva de Ociel? No veo por qué, si te tragaste su semen con deleite y besaste con gusto mis labios que se pasearon por el tronco de mi macho. ¡Ja, ja, ja….! –volvió a reír Stella. La cara y las orejas de Cornelio enrojecieron de vergüenza por su prurito y recordó que había hecho un trío con la puta presente y Ociel donde éste lamió el tronco del sancho cuando Cornelio se la estaba cogiendo. Así que no le tocó más que tomar la copa que Stella le ofreció. –¡Salud por ti y por la cumpleañera! –dijo Cornelio refiriéndose a la esposa de Ociel, ya que éste tuvo que retirarse antes de que Stella lo dejara seco pues aún tenía que satisfacer a su mujer, quien cumplía años ese día. –Voy a aprovechar que tu falo está muy manejable para meterlo en mi copa y tomar el vino a chupadas –dijo Stella y puso manos a la obra. –¿Con cuántos has tomado así? –preguntó Cornelio a su exesposa. –Con Carlos, con Guillermo, con Ociel y con casi todos. No es fácil cuando lo tienen parado, pero los pongo inclinados, recargándose en la cama… ¡Hasta he lamido huevos con vino! –Ponte en posición de vaca, yo también quiero tomar el vino chupándote –exigió Cornelio. Así, entre chupadas de uno y otra se acabaron el vino servido. Cornelio se acostó bocabajo extendiendo los brazos y al ...
... colocar la cara sintió humedad en la mejilla. Aspiró y el olor a semen y flujo que había en esa humedad, le pararon la verga. Abrió los ojos y miró un pequeño lote de pelos. El color era similar, pero unos eran algo lacios y otros muy ensortijados. Los tomó y se los metió a la boca. “Me prendió esa acción y jugué con los pelos en la boca, los saboreé y, por último, los deglutió”, me dijo Cornelio entrecerrando los ojos, contagiándome la calentura y, teniendo yo en mi mente a la putísima de Stella, me bajé los pantalones para jalármela sin estorbos. Al abrir los ojos y percatarse de mi acción, Cornelio también se quitó los pantalones y se guitarreó libremente la verga, antes de continuar explicando que: Cuando Cornelio se volteó bocarriba, Stella le colocó su panocha en la boca, ¡todos sus pelos eran rizados! Les dio una mordida arrancándole algunos. Stella se quejó. –¿Por qué gritas? –preguntó cornelio. –Porque me arrancaste mis pelos – –La cama está llena de pelos –dijo mostrándole algunos que recogió en ese momento–. Te los arrancó Ociel y no escuché que te quejaras con él. –No, esos se desprenden al frotar los sexos, tanto los míos como los de él – y mostró dos que tomó, uno en cada mano–. Éste es mío y este otro es de Ociel –dejando claro que los del amante eran los lacios. Cornelio se incorporó y puso a Stella bocarriba, le sobó el pubis y no se desprendieron vellos. Pero volvió a sentir el aroma del coito y el pene se endureció más y se lo pasó por ...