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Uniforme de Suspiros Deseos sin Edad Cap 1
Fecha: 31/08/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Rchp, Fuente: TodoRelatos
... aula huele a papel, tinta y un poco de perfume adolescente. La maestra lee un poema de Alfonsina Storni con una voz pausada, y Zaira subraya con lápiz una frase que le remueve algo muy íntimo. “Tú me quieres blanca…” murmura en silencio. Mira por la ventana, el cielo ya más claro, y piensa si alguien la verá alguna vez por completo. Pero, incluso entre esas emociones, vuelve a pensar pero ahora en Mario, en esas miradas profundas que la ponen nerviosa Luego viene Matemáticas, y aunque no es su punto fuerte, Zaira hace el esfuerzo. Llena la hoja con números, pero su mente se distrae: el reloj avanza lento, y entre cada fórmula mal resuelta, su pensamiento regresa a la casa blanca de Mario, al jardín donde Alba juega, a la sonrisa que la niña le regala cada vez que la ve llegar. “¿Ya será hora?” suspira. En el receso, se sienta bajo una jacaranda con dos compañeras. Comparten galletas y comentarios rápidos. Hablan de exámenes, de futuros, de chicos que van y vienen. Zaira escucha, ríe de forma breve. Luego se recuesta sobre su mochila y mira el cielo entre ramas. Piensa en Mario, en la cocina silenciosa, en las conversaciones con el, en sus miradas, y en la forma que el esconde lo que ella sabe que provoca Educación Física llega con sol más alto. En los vestidores, se cambia por el short de lycra y el top blanco con su nombre bordado. El pasto huele a sol y a agua estancada. Corre alrededor de la cancha con pasos ágiles. Corre para liberar su mente. Corre y, por un ...
... momento, olvida todo… hasta que cruza de nuevo frente al portón, y un pensamiento la interrumpe: “Mario de seguro me preguntara como me fue hoy, y ella sonrie” La última clase es Inglés. Participa con timidez y buena pronunciación. La maestra le sonríe y le dice que tiene talento. Ella agradece con un asentimiento, pero por dentro ya cuenta los minutos. Su corazón late más tranquilo cuando mete todo a la mochila y se pone de pie. Ya fuera de la escuela, el aire huele a tarde. Camina rápido, como si algo la guiara. Y cuando pasa frente al vidrio de una tienda, se observa: su falda se balancea y la sube un poco mas a propósito sabe que a Mario le gusta ver sus piernas y ella quiere mostrarlas mas, dejando ver mas de sus muslos firmes, su cabello cae suelto con naturalidad, y sus ojos, aunque jóvenes, tienen una luz distinta. Una mezcla de certeza y ternura. Porque para Zaira, la escuela termina donde comienza su otro mundo. Uno donde hay cuentos, silencios compartidos y algo que sabe que puede pasar , un sentido nuevo a cada día. Y sin embargo, cuando llegó a casa de los vecinos esa tarde, fue Alba quien primero lo notó. —¡Zaira! Hoy hueles bonito —dijo la niña al abrazarla como siempre. Ella rió, algo apenada. En la cocina, escuchó a Mario decir su característico: —Hola, Zaira. ¿Lista para salvar el mundo de las ecuaciones? Cuando se giró hacia él, Mario no comentó nada sobre su apariencia. Pero la forma en que la miró se detuvo un segundo más de lo ...