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Cabalgata anal en la verga del depravado
Fecha: 04/09/2026, Categorías: Anal Autor: Macizorraputitetona, Fuente: CuentoRelatos
... correr o al caminar. Había hombres solos, parejas y mujeres y vecinos en la plaza, pero esa noche no vi absolutamente nada raro. Me regresé decepcionada a mi casa, creyendo que todo era un cuento de mi vecina. La noche siguiente volví a ir a eso de las 9 de la noche y seguí el mismo ritual, llegué del trabajo, me bañé, cené y me vestí. Lista para ir a putear a la plaza o a que me observaran con mucho morbo. Esta vez opté por ponerme un top negro sin tirantes, una playera arriba de la cintura pero holgada, color gris y una faldita gris obscuro de algodón, me recogí el cabello en un coleta y el cabello lo puse a propósito en la línea media de mis tetas, para llamar la atención. Empecé a caminar y yo sabía que esa falda dejaba ver a la perfección la redondez de cada una de mis nalgas, que se dividían al caminar y que saltaban un poco al correr. Pasé descaradamente en frente de unos jóvenes novios que se besaban apasionadamente y al pasar el muchacho dejó de besar a su novia por verme el culo. Terminé la vuelta y pasé nuevamente por donde estaban ellos y al hacerlo vi como el chavo me veía con deseo y su novia ya estaba molesta, bajé la velocidad y volteé para sonreírle: me detuve un momento y les dije: bonita noche. Continúe dando vueltas a la plaza caminando y corriendo y poco a poco la plaza se fue quedando sola. Ya eran las 10 de la noche y nada que veía algo interesante. Total, decidí darme la última vuelta pero no alrededor, sino que pasé ...
... por en medio de la plaza para salir de otro lado. Lo hice ya algo cansada, por lo que me detuve un momento a tomar el aire, me bajé el top, saqué mis nenas para que se secara el sudor y al hacerlo noté que algo se movía en una de las bancas que estaban a un lado. Puse mucha atención, ya que estaba muy obscuro. ¡Y oh sorpresa! Estaba un hombre acostado boca arriba en una de las bancas, en shorts, sin playera y masturbándose pública y descaradamente. Pensé: vaya, vaya que bonita sorpresa. El tipo se masturbaba con mucha fuerza de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba con mucho vigor. Tenía la verga muy grande, tal vez de unos 18 cm. Era larga, estaba bien gorda y resaltaba la brillantez y la humedad de la cabeza de la polla. Inmediatamente al ver que era una verga con cabeza de esas que son grandes y que parecen un casco, se me hizo agua la panocha y la boca. ¡Pensé que vergón! Tan delicioso para darle una super mamada y hacerlo venir dos o tres veces en mi boca, en mi cara y en mis tetas, está riquísima como para cabalgar en ella. Mi reacción no fue de susto, miedo o indignación, todo lo contrario, esbocé una sonrisa y quería verle la cara. Me detuve para tratar de verlo en frente de él por unos segundos y él permaneció masturbándose pero con la cara agachada. Como que no quería que lo viera. Después de unos 2 segundos le dije: buenas noches muchacho, ¿Oye no te da miedo hacer eso, qué tal que de repente te cabalgo la verga? Se puso de pie ...