-
Compañeros - Capítulo 18: El extraño viaje
Fecha: 05/09/2026, Categorías: Grandes Relatos, Autor: nowbly, Fuente: TodoRelatos
... algo en su interior se remueve al ver la mirada pícara de Miguel. Incluso después de todo, él le está sonriendo con complicidad. —Te debo una… —repite ella con media sonrisa tímida. —Una muy grande —puntualiza Miguel, enfatizando “muy” de forma sugerente. Carlota, a pesar de todo, siente un rayo de alivio y esperanza. Le devuelve el apretón de manos y termina por acomodarse de nuevo contra él, esta vez más tranquila. Saben que tendrán que hablar largo y tendido de lo sucedido, pero al menos parece que no van a romper ni mucho menos. Su relación, retorcida y joven, sobrevive a esta tormenta, incluso puede que salga fortalecida en su propia extraña manera. Cuando aterrizan en Madrid ya es de noche. Miguel acompaña a Carlota a su casa primero en taxi. Se despiden con un beso largo frente al portal. Ella todavía susurra algún “lo siento” contra sus labios, y él la silencia con la lengua, demostrándole que no hay rencor (¿o tal vez escondiendo el rencor bajo pasión? Ni él sabe). —Nos vemos mañana en clase —dice ella finalmente, antes de entrar. Miguel asiente, le guiña un ojo y se aleja en el taxi hacia la residencia. Al llegar a su cole mayor, sube las escaleras hacia su cuarto con la maleta a rastras. Se siente agotado física y mentalmente. Necesita hablar con alguien de todo esto, aunque sea para procesarlo. Y para eso está su mejor amigo. Abre la puerta de la habitación y ve a Luis tirado en su cama, con los cascos puestos viendo algo en el portátil. ...
... Cuando Luis nota su presencia, se incorpora de un salto. —¡Hombre, el viajero! —sonríe, quitándose los auriculares—. ¿Qué pasa, bro? ¿Qué tal por tierras italianas? Miguel deja caer la maleta y se queda mirándolo con una expresión indescriptible. Luis frunce el ceño, notando enseguida que algo gordo ha pasado. —Tío… —empieza Miguel, dejándose caer en la silla de su escritorio—. No sabes la que te traigo. Luis cierra el portátil de inmediato, atento. —Cuenta, cuenta. Miguel se pasa la mano por el pelo, aún sin creer todo. —Buah… bro, si te contara… —empieza a reírse de forma incrédula—. Lo de conocer a los suegros fue lo de menos. Luis abre los ojos con interés. —Eso suena a que hay salseo… Miguel asiente, exhalando. —Hermano, hay un salseo que flipas. —Levanta la vista hacia él—. Prepárate, porque lo que te voy a soltar es muy fuerte. Luis se sienta en la cama, emocionado como un niño. —¡Dale, suéltalo ya! Miguel toma aire. Va a contarle todo, necesitaba hacerlo. Y sabe que Luis no lo juzgará; después de todo, ellos han compartido también secretos íntimos. —Vale… —empieza Miguel, apoyando los codos en las rodillas—. Resulta que… —Hace una pausa dramática—. He visto a Carlota follando con su chófer italiano… y me he corrido en su cara mientras él se corría dentro. Luis se queda boquiabierto, pensando que es broma al principio. Pero la mirada seria-pero-atónita de Miguel le confirma que va en serio. —¿¡Que has visto a tu novia qué!? —exclama en un ...