-
El círculo. Cap.40 Final
Fecha: 06/09/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Ixchel Diaz M, Fuente: TodoRelatos
... colores. Una pared completa de cristal mostraba el Zócalo como una pintura en movimiento. Pero adentro… todo estaba quieto. Dejó el saco sobre la silla. Aflojó el nudo de la corbata. Abrió su portafolio con lentitud pasmosa. Primero sacó una carta. Papel amarillento. Doblado con cuidado. La letra firme, seca, reconocible: de su padre. No la abrió. Solo la sostuvo. La leyó sin leerla. Después, del fondo del portafolio, sacó una pequeña caja de cartón. Usada. Sin marcas. La abrió. Y el pasado brotó como humo. Fotografías. Docenas. De Ximena. Ximena de niña, con el cabello desordenado y los ojos enormes. Ximena en el jardín, corriendo detrás de una pelota. Ximena con Valeria. Ximena en una banca, con audífonos. Ximena en blanco y negro. Ximena borrosa. Ximena en Grecia, con el, con Abril. Ximena y Miriam. Ximena viva. Damián sacó un cigarro. Lo encendió sin apuro. Inhaló hondo. El humo se alzó como un suspiro viejo. Y entonces, cerró los ojos. La ciudad seguía ahí afuera. Pero adentro… Una voz. No en el aire. En su memoria. Nítida. Dura. Suelta. La voz de Ximena. “Nunca supe si querías que fuera como tú… o si solo no sabías cómo quererme.” La frase cayó como una piedra en un pozo. Damián abrió los ojos. No lloró. Tampoco sonrió. Solo sostuvo el cigarro con dos dedos. Y miró la foto donde ella tenía doce años. Lo estaba viendo a él. Con desconfianza. Y amor. La brasa del cigarro parpadeó en la oscuridad como una estrella triste. Y por un ...
... instante, breve, cruel, bellísimo… el Jefe de Gobierno de la Ciudad de México no era nadie. Solo un hombre en una silla. Rodeado de fantasmas. Y de todo aquello que no supo amar. El ruido del zócalo es música es suave, casi un eco. No hay palabras. Solo imágenes. Momentos suspendidos en el tiempo, como postales de un país que ya no existe. ___ VALERIA. Despacho de la Alcaldía Cuauhtémoc. Atardecer tibio. El sol entraba en franjas oblicuas por los ventanales. Sobre el escritorio se amontonaban carpetas urgentes: vivienda, agua, seguridad. Valeria no estaba en la silla. Amamantaba a su hijo en un sillón bajo, con maquillaje discreto y blusa entreabierta. Lo miraba sin ternura, con calma férrea. Sabía que esa criatura era carne y destino político. Afuera, la ciudad rugía. Ella también. __ SERRANO. Despacho clandestino. Sótano de una constructora. Sin ventanas, sin aire. Planos y maquetas de un edificio de cristal. Serrano las contemplaba bajo una lámpara circular, prófugo pero aún arquitecto del poder. El círculo que encabezó había sido destruido, pero sonrió apenas: todo puede levantarse de nuevo. __ ABRIL. Plaza abierta en California. Domingo por la mañana. El césped brillaba. Abril corría detrás de un niño con el mismo gesto en los labios que Damián a los veinte. Lo alzó, lo hizo girar. Rió con él, pero sus ojos estaban húmedos. Lo abrazó fuerte. Luego soltó el aire como quien deja ir lo innombrable. La vida seguía, aunque el vacío también. __ HELENA. ...