1. El reportaje en la club


    Fecha: 13/09/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Autor: El insecto palo, Fuente: TodoRelatos

    ... arriba y con las piernas fuera de la cama, les miré callada, una parte de mi deseaba huir, pero otra… entendía que no podía… o no quería.
    
    El primero de ellos no era ni atractivo ni guapo, pero al verle abrí más las piernas para recibirlo, pues se sacó el nardo y era largo y sucio, nada más verlo me dio asco pero al mismo tiempo desee tenerlo dentro de mi y que me diera su leche.
    
    Se tumbó sobre mi, pude sentir su aliento a tabaco contra mi cara, al entrar en mi desvié la mirada con un gemido de dolor.
    
    Me folló deprisa y sin miramientos, como a la puta que ya había sido usada sexualmente en esa misma cama, sentía la carne de su manubrio entrando y saliendo en mi, abriéndome como a una cualquiera, sus manos sobando mis tetas y las sábanas pegajosas y los condones usados contra mi cuerpo, poco a poco comencé a sentir placer.
    
    No tardó en darme su leche por todo mi interior, aceleró la follada de tal forma que comencé a gemir, a morderme los labios de placer, me preñó, empujando dos veces y parándose, como si quisiera asegurarse de que me preñaba entera, después se apartó y sin que pudiera recomponerme el siguiente hombre se abalanzó sobre mi y me penetró.
    
    --Ah…
    
    Me estremecí con cada empujón que ese tipo me daba,llegando hasta el fondo de mi coño, sumisa y sumida en el goce, inevitable y salvaje de aquel momento.
    
    --Ah, ah—me corrí.
    
    De nuevo me preñó, pensé en que haría para no quedarme embarazada de esos animales, en ese puticlub cerrado, tendría que ...
    ... comprar una píldora del día después y rezar para que esas corridas no hicieran grumo dentro de mi útero, el cual hacía tanto tiempo no había recibido un rabo real, que podría embarazarse como el de una hembra de coneja.
    
    Los otros dos me follaron al igual que sus amigos arrebatándome dos orgasmos más, pensé que todo había terminado, allí tumbada, con el semen escurriéndose de mi cuerpo y cogiendo aliento, pero estaba equivocada.
    
    Me deslicé hacia el suelo muerta de placer y con el coño dolorido pero satisfecho, y el primer tipo que había entrado me tiró algo, al cogerlo lo vi, era el sucio consolador realistico que había quedado en el suelo, casi debajo de la cama, era muy, muy grande.
    
    --Métetelo para nosotros—venga—dijo.
    
    --No--dije--Es enorme, me hará daño…
    
    --No te vas a ir hasta que lo hagas—dijo otro de los hombres allí presentes.
    
    Yo les miré, todos rodeándome con sus pollas goteando aún de las corridas que me habían dado.
    
    Llevé el manubrio de plástico hacia mi coño y lo puse en el suelo, después, de cuclillas, fui metiéndolo poco a poco dentro de mi.
    
    --Ah-gemí--Es… enorme….
    
    Unas manos se pusieron sobre mis hombros y empujaron hacia abajo, di un soberano grito al penetrarme de golpe con aquel mandingo hasta el fondo.
    
    --Ah!
    
    Volví a mirar a mis folladores los cuales se masturbaban ante aquella visión, y comencé a botar sobre ese nardo enorme, legaba hasta el fondo de mi interior y creí que me haría alguna especie de daño, pero al mismo tiempo mi coño ...