1. Desayuno erótico


    Fecha: 16/09/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Autor: Hecuba, Fuente: TodoRelatos

    ... venda, reteniendo las lágrimas de felicidad y emoción que amenazan con escaparse de mis parpados.
    
    Un roce sutil pero reconocible en mi hombro sacude todo mi cuerpo. El roce de un rollo de cuerdas. Me congelo. Me fracciono. Me descompongo. Demasiado tiempo sin ellas. Por favor, por favor, que no sea una broma cruel… No responderé de mí misma cómo lo esté haciendo sólo para provocarme…
    
    Toda ese tensión queda liberada cuando conduce mis manos a la espalda y tiemblo como un flan.
    
    Estoy tan aturdida, tan embobada, que ni soy consciente de que me está atando. Primero las muñecas, después los tobillos.
    
    “Gracias…” le suplico más que le agradezco. Por fin. Por fin se acabó mi desintoxicación bondage…
    
    “No me las des, de verdad. Te has comportado como una auténtica campeona. Tienes motivos para sentirte orgullosa, no te has quejado ni una sola vez en todo este tiempo”
    
    Percibo como se sienta y, tirando de mis ataduras hacia sí mismo, me solicita que le acompañe. Apenas entra mi culo entre sus piernas, pero me gusta estar así, compartiendo la silla entre dos.
    
    Sus brazos pasan por delante de mí y a mis oídos llegan ruido de cubiertos.
    
    “Abre la boca”
    
    Obedezco en un acto reflejo y el tacto caliente y crujiente de un cruasán me llena el paladar. De nuevo, como una tonta, me entran ganas de llorar. Me hace sentir como una niña pequeña y me encanta.
    
    Lo mastico, degustándolo con calma, mientras juguetea amablemente con uno de mis pezones. Apoya su cabeza en mi ...
    ... hombro y me limpia los labios con una servilleta.
    
    “Está bueno, ¿verdad?” me dice llenándose él también los carrillos.
    
    Asiento con una sonrisa que me inunda la cara mientras alterna, entre bocado y bocado, caricias picantes y tiernas en mis pechos y mi entrepierna.
    
    “Seguro que no me ha salido tan bien como a ti, pero aun así, espero que te guste”
    
    Introduciendo un dedo dentro de mi boca me tira del labio inferior hacia debajo y apoya en él la forma circular del borde de una taza. El aroma a café me llega a la nariz y, con sumo cuidado, inclina poco a poco. Esta riquísimo, aunque soy racionalmente consciente de que en mis actuales condiciones todo me sabría a pura gloria.
    
    Su mano se cuela dentro de mis braguitas y doy un respingo que amenaza con que tire todo el contenido de la taza. Espero a que la retire para poder respirar y exhalar un jadeo, pero lejos de hacerlo se cuela más a dentro y siento la yema de su dedo oprimirme gentilmente mi clitorix.
    
    “¿Saltamos al postre?” dice en mi oído antes de besarme en el cuello mientras traza pequeños círculos dentro de mi ropa interior.
    
    El roce de su barba me hace cosquillas y me retuerzo entre risas que no sé si provienen del nerviosismo o del placer, pero con su mano libre me aprisiona de la cintura y con sus piernas me aprieta las mías. Su dedo gana velocidad y mis labios se sellan conteniendo un gemido.
    
    Pasa su brazo por debajo de mis pechos y me los realza. Sus labios no se han parado ni un solo momento en mi ...