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Brillando en Tacones II: La Bimbo que Soy
Fecha: 17/09/2026, Categorías: Transexuales Autor: AnaisBelland, Fuente: TodoRelatos
... perdida de placer, el maquillaje exagerado corrido, el pelo rubio despeinado, los pechos pequeños empujados por el push-up y—sobre todo—sus tacones de 9 pulgadas bien puestos, reflejando las luces y alargando sus piernas de muñeca. Se admiró: era solo un cuerpo hipersexual, moldeado para dar placer y ser usado. Sonrió boba, movió el culo, empujando hacia atrás para recibir más, perdida en la visión de esa bimbo completamente entregada, ofrecida, y orgullosa de lo que era. La voz Bimbo, sucia y triunfante, la empujaba: "Eso, putita. Ofrece tu culito, que te folle fuerte, que te deje temblando y vacía. ¿Sientes cómo se va todo lo que eras antes? Cada vez que te mete la verga pierdes otro recuerdo de Esteban. Ahora solo existe Steffy, una muñeca boba, hecha para ser llenada y usada. Grita, suplica, da las gracias, eso es lo único que tienes que saber hacer." Steffy lo obedecía, sin reservas, sabiendo que el placer era solo para Rodrigo, que su gozo era complacerlo, dejarse humillar, sentir que cada gemido la borraba más y más a Esteban. Era solo una bimbo, solo un cuerpo listo para el placer de su hombre. Cuando Rodrigo terminó y se vino profundo dentro del culo de Steffy, fue el momento culmine: sintió cómo la llenaba, el semen caliente escurriendo adentro, el cuerpo temblando, la mente completamente vacía y sumisa. Supo, con gozo, que su único propósito era ese: ser llenada y usada, con el culo abierto, la cabeza hueca y el alma rendida al placer de su hombre. La ...
... voz Bimbo la acarició con crueldad y gozo: "Mírate, putita, así es como naciste para terminar: con el culo lleno, la mente vacía y la sonrisa tonta de quien ya no sirve para nada más que ser follada y usada. Todo lo que alguna vez fuiste, Esteban, ya no existe. Solo queda Steffy, una bimbo hueca, feliz porque su hombre la ha llenado y marcado como suya. Ahora sabes cuál es tu lugar: de rodillas, abierta, con el semen escurriendo y la cabeza vacía de pensamientos, solo de placer y obediencia." Rodrigo, sudoroso y sonriente, le pasó la mano por el cabello y murmuró, triunfante y dueño: —Steffy, estás contratada. Steffy, aún jadeante, solo pudo sonreír con la boca abierta y los ojos perdidos de placer y sumisión absoluta. Todo rastro de Esteban se había desvanecido; solo quedaba Steffy, bimbo vacía y feliz, hecha para servir y ser usada, orgullosa de su nuevo lugar. Rodrigo la abrazó un instante, satisfecho, aún dentro de ella. Steffy, tumbada de lado con el semen escurriéndole por el muslo, sintió un silencio pesado y glorioso. Por fin, su propósito estaba cumplido: ser usada, vaciada, olvidando todo pensamiento que no fuera obediencia y placer para su hombre. Mientras Rodrigo se vestía, Steffy se quedó mirando el techo, una sonrisa boba y satisfecha en los labios. Su mente no podía pensar en nada complejo; solo una secuencia de imágenes brillantes cruzaba su cerebro: vestidos cortos, tacones de 9 pulgadas, labios hinchados y un culo bien lleno. De repente, lo ...