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Una mansión que acoge infinidad de orgías (3)
Fecha: 20/09/2026, Categorías: Sexo en Grupo Autor: El Manso Embravecido, Fuente: CuentoRelatos
... Vegas. Estamos consternados. ¿Qué podemos hacer? –Nosotros habíamos pensado –continuó Rafael– ingresarla en un convento, a ver si se le quita el puterío que se está apoderando de ella. Don Benedicto se quedó un rato reflexionando. A los pocos minutos, por fin, se decidió a darles su opinión: –Miren ustedes. No sean ingenuos. En el convento solo conseguirían que la Madre Superiora y el resto de sus compañeras monjas abusaran sexualmente de ella. ¡Menudas son estas! La reclusión en colegios internos, cárceles y conventos solo sirve para exacerbar más, aún si cabe, los instintos sexuales que intentamos reprimir. –Pero entonces, ¿qué nos aconseja? –preguntó con ansiedad Rafael. –Que se la follen. Y cuanto antes, mejor. –¿Pero estoy oyendo correctamente o es una alucinación? –soltó con estupor Martirio. –Oigan bien lo que les voy a decir. La especie humana sobrevivió y hoy somos casi 8000 millones de personas en el mundo gracias al incesto. Cuando el Ser Supremo se dignó a consentir que dejáramos de ser simples simios para alcanzar la categoría de homo sapiens, los Caín y Abel de turno se acostaron con Eva, su madre, para reproducirse. En varias épocas de la Prehistoria y de la Historia tuvimos que recurrir al incesto para no extinguirnos. El incesto es una ley natural como el matar para alimentarse o el morir para no sobrecargar el planeta. Son leyes emanadas de Dios. La Biblia defiende el incesto. Se narran varios casos, el más conocido es el de Lot y sus ...
... dos hijas. El Ser Divino dijo “Creced y multiplicaos”, no puso restricción alguna a esta máxima de su pensamiento. Así que, sin más dilaciones, os aboco a que os folléis a vuestra hija sin ningún tipo de reserva moral ni mojigatería. –Bueno, nos lo pensaremos –dijo humildemente Martirio. –No hay nada que pensar. Al César lo que es del César y a la golfa de vuestra hija, mucha polla y coño de sus progenitores y a dejarla preñada. He dicho. –Muchas gracias Don Benedicto por sus consejos espirituales. Aquí estamos para lo que necesite –dijo ingenuamente Rafael. –Un momento. Antes de irse deben pagar el diezmo. –Claro que sí, Don Benedicto. Usted dirá a cuánto asciende. –En esta mansión todo se paga en especies. El vil metal lo emponzoña todo. El trueque platónico-comunista es nuestra seña de identidad. El diezmo es el derecho de pernada. Me follaré vuestras bocas y culos y el chumino de Martirio. La igualdad de trato es una máxima para mí. –Pero esto es inmoral, Don Benedicto. ¡Cómo me exige que le preste a mi esposa y que le ponga el culo! –comentó Rafael. –Mi lema es “La moral es para los débiles” –sentenció el párroco–. Usted no me presta nada. Es una deuda que tiene que saldar. Las deudas con la Santa Madre Iglesia no se cancelan ni se suprimen per saecula saeculorum amen. Martirio estaba decidida a convertir su vida en eso, en un martirio. Así que, dócilmente comenzó a desabrocharse la blusa y, poco a poco, a despelotarse. Don Benedicto se quitó ...