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Madre premurosa.
Fecha: 23/09/2026, Categorías: Incesto Masturbación Sexo con Maduras Autor: Juan Alberto, Fuente: SexoSinTabues30
... y todavía más fuerte. Lo siento vibrar, junto y aprieto mis labios; lo trago profundamente. Lo rodeo con mi lengua y siento finalmente una explosión de tibieza y dulzura. Se corre en mi boca, en la boca de su madre premurosa. Su semen llena mi boca, un arroyo de placer que me anega como un rio desbordado. Potentes borbotones continuos que no puedo tragar en su totalidad. Levanto un poco mi cabeza para que el pueda rociar toda mi boca, saboreo su joven esencia masculina y sigo intentando de tragarlo todo. Dudo de ser una buena madre, tal vez soy solo una mujer débil. Confundida y seducida del perverso llamado del placer y la lujuria ilícita; que ofrece a su retoño el arte de amar y gozar carnalmente. Lenta y suavemente mis labios se alejan del maravilloso y morboso contacto de carne chorreante. Lo miro, todavía duerme, pero la expresión de su rostro es tensa. Sus manos todavía aferran engarrotadas las sábanas, pero se mueven enloquecidas a aferrar su verga. Jadeo al sentir sus manos junto a las mías. El miedo me obliga a detenerme, es él qué, en su profundo sueño continua por un momento largo, con golpes secos y genera una nueva y violenta explosión eruptiva. Siento un chorro rociar mi cara. La siento caldeada que resbala sobre mis labios. Automáticamente mi lengua se estira para apropiársela. Luego otro borbotón aterriza en el surco en medio a mis tetas, siento un irrefrenable deseo de espalmarla sobre mí tersa piel y hacerlo escurrir sobre mis pezones ...
... inflamados. Me sorprendo ante mi pervertido modo de actuar. Escondo mi rostro entre mis manos, trato de eliminar alguna traza de culpa y lascivia. Me siento derrotada, ya no controlo mis movimientos. La lujuria sin control me hace llevar mis dedos a mi boca y a mí sedienta lengua para saborear la esplendida esencia masculina de mi bebé. ¡Qué cosa más linda! Largos minutos para que su respiración vuelva a la normalidad. He sido embadurnada de su joven y cálido semen; lo contemplo en su dormir profundo con mi respiro agitado y un inmenso calor que se difunde entre mis piernas y mi cuerpo entero. Ha sufrido inerme mi debilidad de mujer, y ahora me vuelve el temor de que se pueda despertar. Trato de sacar de mi mente cualquier otra sucia fantasía. Finalmente, encuentro un poco de la fuerza y coraje que necesito. Me levanto lentamente. Vuelvo a ser dueña de mi misma, acepto la realidad. Recojo la sábana de la cama y cubro su hermoso cuerpo. Su esplendida polla sigue dura. Me da miedo seguir allí. Desesperada corro a mi dormitorio con el sabroso sabor de mi retoño en boca. En la oscuridad de mi cuarto, mil pensamientos me sacuden. Son tantas las preguntas y pocas las respuestas a mi difícil e inminente mañana … Fin ***** ***** ***** ***** ***** ***** ***** ***** El regalo más preciado de quien escribe es saber que alguien está leyendo sus historias. Un correo electrónico, a favor o en contra, ¡Tiene la magia de alegrar el día de quien construye con palabras, una sensación ...