1. LNE (7). Noche de fiesta


    Fecha: 26/09/2026, Categorías: Grandes Series, Autor: Schizoid, Fuente: TodoRelatos

    ... ahora que lo dices… —Sacudió la cabeza—. No. Me refiero a… algo que… bueno… normalmente requiere… confianza.
    
    Maribel lo miró como si él acabara de sugerir comer sin cubiertos. Luego, tragó saliva.
    
    —¿Te refieres a...?
    
    Ella se sonrojó hasta el alma.
    
    —Hace… diez años que no permito el acceso por esa ruta. Hubo… complicaciones. De tipo logístico y emocional.
    
    —Maribel… —César se puso de rodillas, con el dramatismo de un actor de teatro comunitario—. Te prometo que no soy como los demás. Tengo tacto. Y… lubricante de masaje en mi mochila. ¡Con olor a eucalipto!
    
    Ella dudó.
    
    —¿Y si no … encaja?
    
    —Yo soy como un cable USB: me meto mal las dos primeras veces, pero a la tercera entro perfecto.
    
    Ella soltó una carcajada nerviosa. No sabía qué ocurría con aquel canalla con cara de niñato. Quizá era la excitación que sentía aún. O la sensación de estar por vez primera desmelenándose desde hacía años. O quizá, sencillamente, que tenía ganas de …
    
    Suspiró.
    
    —Está bien. Pero si esto termina con uno de los dos yendo a urgencias, tú das las explicaciones.
    
    ***
    
    —¡Ayyyyyyyy… Dios santo….! —gimoteó Maribel, aferrada a una espaldera como si fuera un mástil en medio de un huracán.
    
    —¿Estás bien?—preguntó César, congelado, medio dentro de su culo, medio en pánico.
    
    Ella tenía un ano estrecho, estriado, perlado con algunos pliegues y bultitos, y cuando César lo vio dudó de ser capaz de entrar, incluso tras lubricarlo bien.
    
    —¡Estoy… Sí… ufff…! ¡Despacio, por ...
    ... favor… ¡ ¡Despacio!
    
    El eco de su grito rebotó por los pasillos del colegio como un balón de básquet sin dueño, cuando con un aguijonazo sintió su esfínter casi rasgarse y su polla abriéndose paso en su culo sin hacer prisioneros.
    
    -Auuuu… - respiró muy rápido, como queriendo evacuar el ardor soplando. César no pido evitar mirar, comprobando que todo seguía en su sitio, solo que mucho más dilatado.
    
    —Tranquila, sólo ha sido un... impulso entusiasta. Tienes el volumen de una soprano en ópera alemana…
    
    —¡No puedo controlar… lo que pasa ahí atrás…!
    
    —Nadie puede, Maribel. Es... el Everest de los afectos.
    
    Maribel no puedo evitar pensar que fue tan diferente hacerlo con su marido, entonces novio… Andrés era torpe, apresurado, con una polla delgada que sabía utilizar como estilete, más que como martillo neumático. Pero hoy Maribel sentía que su culo estaba siendo formalmente desfondado, y la verga de César conseguía entrar hasta el estómago, provocando unas sensaciones no del todo placenteras, pero desde luego en absoluto molestas, que brotaban como chispazos desde su culo por su espalda hasta revolver su vientre con un remolino… interesante.
    
    Se aferró a la espaldera como si fuera la última tabla del Titanic, y bufó cuando César, sudoroso, concentrado como un relojero suizo en plena faena, comenzó a percutir con fuerza, con energía, por la puerta de atrás.
    
    —¿Todo bien? —preguntó él, susurrando como si estuvieran en misa, empujando y sacando su polla sin apresurarse, ...
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