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LNE (7). Noche de fiesta
Fecha: 26/09/2026, Categorías: Grandes Series, Autor: Schizoid, Fuente: TodoRelatos
... Jubilación”, los globos caídos, el DJ que ahora ponía un remix de la Macarena, y Jorge sirviendo cucharones de su atún con tapa. —Esto es… —comenzó a decir Pilar, conteniendo las lágrimas—. Esto es… realmente algo que recordaré. —¿Eso es bueno? —preguntó Marisa. —Aún no lo he decidido —respondió Pilar, pasándose un dedo por la ceja que ahora tenía un leve chichón. Justo entonces, apareció Cosme, el antiguo conserje, flanqueado por el repartidor de pizzas. Cosme llevaba una carpeta en la mano y una expresión que mezclaba reproche, dramatismo y un poco de teatralidad vengativa. —¡Lo sabía! —exclamó Cosme—. ¿Contrato de relevo? ¿A mí? ¡No podríais organizar ni una piñata sin hacer explotar una lámpara fluorescente! ¿Recordáis quién montó el escenario de la obra? ¡Yo! ¿Y quién fue expedientado por esa “idea creativa” de lanzar confeti por los conductos del aire? —¿Quién? —preguntó Jorge. —¡Yo! —respondió Cosme con los brazos abiertos como si esperara un aplauso. El repartidor de pizza, ajeno al drama, se acercó a César, el único que parecía conservar la compostura con una media sonrisa. —¿Quién firma? —¿Por qué siempre acabo yo firmando cosas que no recuerdo haber pedido? —se quejó, rascándose la cabeza. Inés le dio un codazo, divertida. —Porque estás en medio de todo. Siempre. Pilar respiró hondo, observó a todos con ojos vidriosos, y, contra todo pronóstico, sonrió. —Esto es terrible. Pero también… muy vosotros. —¿Eso es un ...
... elogio? —preguntó Marisa. —No estoy segura —respondió Pilar—. Pero si sobreviví a la obra de teatro, puedo sobrevivir a esto. Cristina brindó con una botella de refresco: —¡Por Pilar! ¡Por las fiestas que no deberían haber ocurrido y sin embargo… ocurrieron! Todos se unieron en un brindis improvisado, con vasos de plástico, restos de tarta industrial y una pizca de caos emocional. César, mientras mordía una porción de pizza que sabía a gloria tras el pescado radioactivo de Jorge, se acercó a Inés. —¿Crees que esto cuenta como primera cita? —Cuenta como una batalla campal con guirnaldas, lo cual es más o menos lo mismo, a nivel de concepto —respondió ella, entre risas. *** Pese a todo, la fiesta resultó un moderado éxito. Aunque el gimnasio había sido transformado por razones que nadie logró explicar del todo en un cruce entre un cabaret desangelado y una pista de baile de película de bajo presupuesto, todo el mundo parecía divertirse. O al menos, aquellos que no habían probado el atún asado de Jorge, el nuevo bedel. Ellos estaban disfrutando aparte de los placeres y misterios de la fontanería de los setenta. Se acercaron sin preámbulos, como si la coreografía estuviera escrita desde hacía meses, aunque jugaron a pretender que fue algo casual. —¿Tú también has venido a fingir que esto es solo una fiesta? —dijo ella, acercándose lo justo para que sus labios rozaran su oído. —He venido a rendirme —respondió él. Cristina lo miró. Había algo en su ...