1. Unos vecinos influencers


    Fecha: 01/10/2026, Categorías: Infidelidad Autor: LuzOscura90, Fuente: TodoRelatos

    ... bajo la tela fina, los pezones endurecidos visibles bajo el tejido.
    
    El corcho quedó abandonado en la encimera. Di un paso hacia adelante, lo justo para que sus rodillas me encerraran entre ellas.
    
    —Tú eres... una niña jugando con cerillas—dije, sirviendo el vino en su copa con una precisión que no dejaba espacio al error—. Y yo soy el depósito de gasolina.
    
    Ella tomó un sorbo lento, dejando la huella de su labial en el cristal, y luego me ofreció la copa con una sonrisa que prometía peligro.
    
    —Prueba—retó, la voz un susurro cargado de malicia—. A ver si sabes distinguir el año.
    
    Cuando mis labios tocaron el borde exacto donde los suyos habían estado, Lucy deslizó un pie por mi pierna, desde el muslo hasta el tobillo, con una lentitud que quemaba.
    
    —Teddy dice que no sabes nada de vinos—susurró, los ojos brillando como esmeraldas bajo la luz—. Tienes cara de no saber de nada de vinos. Una pausa. A mí me encantaría que me demostraras lo contrario.
    
    Afuera, las risas ahogadas de Clara y Teddy llegaban como un eco lejano, como si el mundo más allá de esta cocina, de este juego, ya no existiera.
    
    La cocina olía a vainilla y lujuria, las encimeras de mármol brillando bajo la luz cálida que acariciaba cada curva del cuerpo de Lucy mientras se apoyaba contra la isla central. El filo frío del mármol mordía apenas sus muslos desnudos bajo la camisa holgada de Teddy, que apenas le cubría lo esencial.
    
    —Ayúdame con algo…—su voz era miel derramándose sobre cristal ...
    ... roto, dulce pero peligrosa.
    
    Antes de que pudiera responder, su iPhone aterrizó en mi mano. El dispositivo pesaba como un secreto a voces.
    
    —Quiero un selfi desde arriba. Un ángulo picado, para que se me marque la cintura.—Sus labios, rojos como una advertencia, se curvaron en una sonrisa que prometía más de lo que decía.
    
    No esperó mi aprobación. Con un movimiento fluido, se inclinó sobre la encimera, apoyando las palmas sobre el mármol mientras la camisa se deslizaba hacia atrás, revelando el arco perfecto de su espalda baja, las caderas estrechas y ese tanga negro que parecía más una invitación que una prenda.
    
    Joder.
    
    Sentí cómo la sangre abandonaba mi cerebro en una migración traicionera, dirigiendo todo el flujo hacia donde no debía.
    
    —¿Armando?—Lucy giró la cabeza hacia mí, un mechón de pelo negro cayéndole sobre un ojo como en esas películas que saben demasiado—. El selfi, cielo. No me tengas aquí en esta pose eternamente.
    
    Su tono era juguetón, pero había un desafío ahí, un "a ver si te atreves" no dicho.
    
    Me acerqué, levantando el teléfono con una mano que fingía estabilidad. La pantalla me mostraba a Lucy en tiempo real: labios entreabiertos, ojos entrecerrados bajo pestañas postizas, el arco de su espalda baja conduciendo la mirada hacia donde el tanga desaparecía entre las nalgas, redondas y levantadas hacia la cámara como una ofrenda.
    
    —Un poco más cerca…—murmuró, empujando su cuerpo hacia atrás hasta que el calor de su piel rozó mi pantalón.
    
    El ...
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