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Unos vecinos influencers
Fecha: 01/10/2026, Categorías: Infidelidad Autor: LuzOscura90, Fuente: TodoRelatos
... sus dedos rozando la piel expuesta demasiado cerca del sujetador, y sentí cómo la rabia me hervía en las venas. Lucy tomó un sorbo de vino, dejando el rastro de sus labios en el cristal como un beso fantasma. "Somos creadores de contenido", explicó con voz de experta, su dedo índice -uña blanca impecable- deslizándose por la pantalla de mi teléfono con la soltura de una pianista. Su feed era un catálogo de tentaciones, Lucy en bikini diminuto probando un batido verde (#PatrocinadoPorVerdeFit),Teddy haciendo flexiones en ropa interior (#MuscleWear),ambos retozando en esta misma piscina (#VidaDeLujo) Clara se inclinó hacia adelante, el escote cayendo como una trampa para miradas, sus ojos brillando con una admiración que me escocía como sal en una herida. "¡Tienes casi cuatro millones de seguidores!" Teddy reapareció entonces, las gotas de agua resbalando por su torso como si su piel estuviera hecha para ser mojada, los shorts de nadar pegados a sus muslos como una segunda piel. "Nuestro último reel de la casa superó el millón en un día", dijo, su brazo rodeando a Lucy con familiaridad conyugal, los dedos jugueteando con su collar de perlas como si fueran las cuentas de un rosario profano. Mis ojos captaron el movimiento bajo la mesa: el empeine desnudo de Lucy rozando la pantorrilla de Teddy, un contacto tan íntimo como casual, tan natural como calculado. "Así que básicamente... os pagan por vivir", resumí, la voz más áspera de lo que hubiera ...
... querido. Lucy rió, mostrando esos dientes perfectos. "Nos pagan por mostrar cómo vivimos. La diferencia es importante." Teddy se inclinó hacia adelante, los codos en las rodillas, exhibiendo los tatuajes de su espalda: "Este sofá es de @DecoHome. Una stori y fue nuestro." Clara palpó el tejido inmediatamente, sus dedos -los mismos que me habían explorado a mí tantas noches- acariciando el cuero como si estuviera tocando piel. "¿En serio?" Lucy se ajustó la camisa, dejando escapar un destello de piel dorada. "Totalmente. Sin mover un dedo." La frase resonó en mi cabeza como un insulto. Sin mover un dedo. Sin sudar por nada. Sin ganárselo como yo lo había hecho. Y lo peor de todo: viendo cómo Clara los admiraba por ello. El sol se derramaba sobre el jardín como miel espesa, bañando cada superficie en un resplandor ámbar que hacía brillar las copas de cristal y las miradas cargadas de intención. Lucy balanceaba su vino entre dedos esculpidos, las uñas rojas como heridas frescas contra el cristal. Su sonrisa, afilada y calculadora, cortó el aire como un cuchillo. "Y vosotros… ¿a qué os dedicáis?" La pregunta flotó entre nosotros, inocente solo en apariencia. Yo deslicé los dedos por el puño de mi camisa, sintiendo el roce de la seda mientras la luz dorada acariciaba el Rolex en mi muñeca, un recordatorio silencioso de quién llevaba las riendas. "Gestiono el dinero de gente con más cifras que sentido común." Teddy soltó una carcajada demasiado estridente, como ...