1. Por dejarme dar por el culo por algunos vecinos, mi viejo me echó de la casa, y ahora trabajo vestido de mujer, dando el culo, en el bar de mi tío.


    Fecha: 06/10/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Gays Transexuales Autor: Martehijodejupiter, Fuente: SexoSinTabues30

    Mi padre me echó de su casa, cuando se enteró que yo me dejaba dar por el culo, por varios vecinos, he incluso por uno de sus amigotes, por lo que huyendo me fui a vivir a la casa de mi tío en la capital. Desde un principio, mi tío me advirtió que no mantenía vagos, por lo que debía buscar un trabajo, lo más pronto posible. Lo cierto es que a pesar de todos los esfuerzos que hice, no conseguía nada, ya que o no tenía experiencia, ni la preparación académica necesaria. Por lo que cuando se lo comenté a mi tío, él se quedó pensando, y al poco rato me dijo. “Yo sé dónde nada de eso te va hacer falta, para trabajar, y vas a poder estudiar tranquilamente.”. Lo que hasta el último momento mi tío no me dijo fue que, el lugar al que él se refería, era un bar de su propiedad, y para colmo, para trabajar ahí, debía vestirme y comportarme como una mujer. Cuando le pregunté que por qué debía de vestirme de mesera, mi tío me respondió. “Porque yo solamente contrato meseras, además las meseras pueden ganar tanto dinero como la mejor de las putas”. Por lo que no me quedó más remedio que aceptar sus condiciones, o sea vestirme de mesera, además de actuar y compórtame como si realmente fuera una chica. Lo que, al principio me costó algo de trabajo, no tanto por la ropa en sí que realmente era muy corta, ya que la mayor parte del tiempo andaba casi con las nalgas por fuera, sino más bien por esos condenados zapatos de tacos, que debía usar, en todo momento dentro del bar. Y bien, aunque la ...
    ... verdad es que las propinas son buenas, poco a poco me fui acostumbrando o soportando, mejor dicho, a que alguno de los clientes me agarrara las nalgas. Claro que yo durante un tiempo me decía a mí mismo que, lo hacía únicamente por la necesidad que tenía, y así seguí trabajando de noche, mientras que de día estudiaba. Por lo que apenas llegaba de la academia, después de comer algo, me daba un buen baño, descansaba un rato, para en la noche, irme a trabajar al bar, que queda justo al lado de la casa de mi tío. Así que apenas me levanto, comienzo a transformarme vistiéndome de mesera, incluyendo desde luego la ropa íntima adecuada, me peino y me pongo una abundante y larga peluca de color negro, me depilo si me hace falta, me maquillo, me pongo zarcillos, así como alguna que otra bisutería que me presta mi tío. En ocasiones hasta me da tiempo de pintarme las uñas, para luego ya vestida de mesera, salgo por el patio de la casa de mi tío, y entro por la puerta trasera del negocio. Parte de mis obligaciones como mesera, es hacer que los clientes gasten y consuman lo más posible, por lo que cuando alguno me quiere invitar a beber un trago, lo debo aceptar. Por lo general lo que bebía era agua, aunque hace poco, uno de los clientes le dio por él mismo servirme, así que a medida que fue pasando la noche, yo seguí bebe que bebe. A medida que seguía bebiendo, al tipo ese le dio por decirme lo buena que yo estaba, y las ganas que tenía de llevarme a la cama, al tiempo que comenzó a ...
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