1. Por dejarme dar por el culo por algunos vecinos, mi viejo me echó de la casa, y ahora trabajo vestido de mujer, dando el culo, en el bar de mi tío.


    Fecha: 06/10/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Gays Transexuales Autor: Martehijodejupiter, Fuente: SexoSinTabues30

    ... acariciar mis piernas, mis muslos, y hasta mis nalgas. Sin que yo pudiera decir, o hacer nada por evitarlo. Pero no conforme con eso, pidió otra botella de ron, y con ese pretexto me sacó a bailar, la verdad es que yo estaba deseoso de marcharme, y lo hubiera hecho de no ser porque mi tío, me advirtió que no lo hiciera, ya que ese cliente se había encariñado conmigo. Por lo que sumisamente, tuve que bailar con aquel tipo, y a medida que estábamos bailando, él continuó agarrándome las nalgas, y diciéndome que las tenía bien lindas y paraditas. Mientras que yo únicamente sonreía, sin atreverme a decir nada, ya que hasta miedo tenía de decirle algo, no fuera a ser que se diera cuenta de que en realidad no era una chica, y se fuera a molestar, y quizás hasta quererme golpear. Pero a medida que seguimos bailando, comenzó a besarme por el cuello, y poco a poco así continuó, hasta que de momento me encontré con su lengua dentro de mi boca, y una de sus manos, acariciando y agarrando de manera descarada todas mis nalgas. Yo la verdad es que estaba tan asustado, y digamos que, al mismo tiempo excitado, al grado que, en cierto momento, mientras me tenía entre sus brazos, comenzó a introducir una de sus manos, por la parte posterior de la pequeña falda que yo estaba usando. Casi de inmediato comencé a sentir como uno de sus dedos, fue acariciando mi esfínter, pero en lugar de hacer que retirase su mano, lo dejé que continuase introduciendo unos de sus dedos dentro de mi apretado ...
    ... culito. Mi mayor temor era que él se diera cuenta, de que en realidad yo era un chico, y no una chica, cuando en una de esas, dejamos de bailar, él me dejó en la mesa, se dirigió a la barra, y habló con mi tío. De inmediato sonriendo regresó a la mesa, en la que nos encontrábamos, me tomó de la mano, y se dirigió a uno de los reservados del bar, que usan las putas para atender sus clientes. Yo estaba sumamente asustado, tanto que, al pasar frente a mi tío, me detuve, y fue cuando sonriendo me dijo. “no te preocupes sobrino, que él sabe lo que eres” Al escuchar a mi tío decirme eso, me quedé sin saber que hacer, y simplemente cuando él tipo ese continuó caminando en dirección al reservado, yo lo seguí, ya dentro continuó besándome, y acariciando todo mi cuerpo, en especial mis nalgas, sin que yo ofreciera resistencia alguna. Cuando de momento tomó asiento y después de servirse un buen trago de ron, me dijo. “Cariño quiero que me lo mames ahora” así que después de que también me serví un trago, y me lo tomé, me agaché frente a él. Como pude lo ayudé a extraer su adormilada verga, del pantalón, y aunque no estaba erecta, a simple vista, era más grande y gruesa que la mía, yo en medio del estado en que me encontraba, pensé. “si se lo mamo, lo suficiente, quizás se venga, en mi boca, y con eso le baste” Pero la verdad es que apenas comencé a mamar, su verga se fue poniendo cada vez más y más grande, bien dura, y caliente, cuando de momento él me dijo. “Así está bien cariño, ponte en ...