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Un día intenso para Mi sumisa (3)
Fecha: 09/10/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Autor: DominanteMadriZ, Fuente: TodoRelatos
... mismo, apareció otra pareja y se puso justo a nuestro lado. Rosa: La chica empezó a acariciarme suavemente el hombro. En ese momento no entendí la señal (después busqué en internet qué significaba), así que no reaccioné. Entonces bajó la mano hasta mi culo y empezó a sobármelo descaradamente. Sergio: Ni siquiera me había dado cuenta de la situación hasta que noté cómo la mano de aquella chica apartaba la mía y empezaba a tocarle directamente el coño a Rosa. Ella empezó a gemir como una perra desesperada. Entonces la chica, con total descaro, le preguntó si podía comérselo. Rosa me miró mientras se giraba y, levantándose la falda hasta la cintura, le ofrecía su coño sin dudarlo. Rosa: Te miré por si te molestaba, pero estaba tan salida que no pude resistirme. Me tocaba el coño como nadie lo había hecho nunca, joder. Sergio: Acabó corriéndose salvajemente en la boca de la otra, agarrándole la cabeza con fuerza mientras gemía como una auténtica puta. Rosa: Ufff… todavía me excito recordando cómo me comió el coño aquella tía. Sergio: Al terminar, la chica se levantó tranquilamente y la pareja se fue sin tocarme siquiera. Como ya se había hecho tarde, tuvimos que volvernos a casa. —Por lo menos en casa te desquitarías… Sergio: Joder, follamos como animales. No recuerdo un polvo así en años. —Me encantan esos polvos del después. —¿Y vosotros? —preguntó Sergio. —Nosotros somos pareja Amo-sumisa —expliqué—. Hemos venido algunas veces a pub ...
... liberales; pocas, porque nos vemos en Madrid solo una vez al año. —¡No es así, jooo! —interrumpió Sandra con esa voz de niña malcriada. Una sola mirada bastó para recordarle cuál era su lugar. Pude ver claramente la incomodidad que sentía por mi gesto autoritario delante de la pareja, pero también su excitación por el castigo sutil. Continué: —Solemos venir para exhibir a esta zorra. Le encanta que la vean y que la usen, que sepan lo puta que es. Está deseando atender no solo a tu mujer, sino que también quiere que la obligue a atendernos a los tres. ¿Te gustaría, perra, que te ordenara ponerte a cuatro patas y comérselo a ella primero y luego chuparnos la polla a los dos? Sandra jadeó, excitada: —Sí, Amo, pido permiso para atenderos a los tres. Miré a Rosa, que con discreción buscó la aprobación de Sergio. Ante su aceptación silenciosa, ordené con firmeza: —Hazlo, perra. Cómela el coño hasta que se corra. Separé cuidadosamente la mesa mientras Sandra, sin romper el contacto visual con Rosa, se arrodillaba y comenzaba a acariciar lentamente sus muslos, subiendo la mano bajo la toalla. Rosa fue abriendo sus piernas hasta quedar completamente expuesta. Al ver ese coño perfectamente depilado y brillante de humedad, Sandra levantó la mirada hacia Rosa con su mejor expresión de zorra hambrienta; se mordió provocativamente los labios antes de hundir su lengua con avidez en ese clítoris inflamado, arrancándole a Rosa un gemido profundo y desesperado. Sergio no ...