1. Tenía que enseñarle las bases del trabajo


    Fecha: 22/10/2026, Categorías: Hetero Autor: Amateur, Fuente: CuentoRelatos

    ... respectivas chaquetas, llamé al camarero le pedí otras copas le di una buena propina y le rogué que no nos molestara nadie, el chico me hizo un guiño picaresco, me entregó una llavecita y me susurró…
    
    ―Luego me la devuelve.
    
    En cuanto salió cerré la puerta con llave y sin perder tiempo cogí a Marisa entre mis brazos, nos besamos con pasión inusitada, nuestras lenguas se enroscaban la una en la otra, intercambiábamos nuestra saliva, nos saboreábamos mutuamente, ella bajó otra vez su mano y sacó otra vez fuera mi polla, muy suavemente comenzó a subir y bajar la piel, me empujó contra el sofá que allí había, se arrodilló entre mis piernas y comenzó a hacerme una fenomenal mamada, en dos minutos y sin poder advertirla comencé a soltar chorros de semen que ella se tragaba con verdadera voracidad, en cuanto terminó sin inmutarse cogió su copa y le largó un buen trago, se la veía satisfecha.
    
    Cogí a Marisa y le saqué el suéter y seguidamente el sostén, la cogí de la cintura y la coloque de pie sobre la mesa esta tenía la altura justa, de pie sus tetas quedaban a la altura de mi boca y sentado en el sofá lo que quedaba el sitio justo era su coño por lo cual comencé a mar de sus pezones igual que un bebe dándole al mismo tiempo pequeños mordisquitos, a ella se le erizaba la piel y gemía dulcemente, solté el cierre de su faldita y esta se cayó por su propio peso, seguidamente le tocó el turno a sus braguitas, dejé sus tetas y me senté en el sofá.
    
    Ella abrió sus piernas ...
    ... todo lo que la mesa le permitía, la imagen resultante era de lo más erótico que imaginarse pueda, recorrí sus piernas con mis manos de abajo arriba, muy lentamente, acaricié sus muslos con suavidad, dándole al mismo tiempo besitos sobre su pubis, mientras con una mano seguía acariciando la cara interna de sus muslos con la otra inicié una caricia enervante del exterior de su vagina, le separé dulcemente los labios y con un dedo excité su clítoris, acerqué mi boca y comencé a darle lametones, aprisione el clítoris entre mis labios y ella empezó a correrse…
    
    Tuvo un orgasmo como ella dijo después de lo más dulce, yo estaba desesperado por follármela, la bajé de la mesa y con toda desfachatez coge sus bragas y se las pone, muy seria seguidamente el sujetador yo con cara de tonto miraba pero ella se colocó el suéter y la faldita, lanzó una carcajada y…
    
    ―Querido la función termina en el hotel, me gusta follar a gusto y cómodamente.
    
    ―De acuerdo preciosa, me habías dado un susto de muerte.
    
    Nos fuimos al hotel y ya en el ascensor nos comíamos mutuamente, nos metimos en su habitación (Era la primera). Y entonces sí, nos desnudamos mutuamente, nos tiramos sobre la cama y yo me embelesaba con su divino cuerpo, la besé de pies a cabeza, metí mi cabeza entre sus hermosos muslos y mi lengua recorrió toda su vaginita sin dejar ni un solo rincón al descuido, ella se había girado y me hacía una mamada de época, no sabía ni donde chupaba ni donde tocaba, acariciaba o arañaba, notaba ...