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Masaje tántrico (5): Final
Fecha: 28/10/2026, Categorías: Hetero Autor: glupo, Fuente: CuentoRelatos
... departamento, le mostré la cocina, el dormitorio, el estudio y el pequeño salón de televisión. Y bueno la sala y el comedor ya lo había conocido a fondo. No es un departamento muy grande, pero si es cómodo. Le mostré también el baño de mi dormitorio, era un baño normal., pero con una amplia ducha. -Que grande tu ducha, ¿entraremos los dos? – pregunto coquetamente. -Claro que si – respondí – siempre nos ha gustado hacerlo en la ducha, por eso es así de amplia. -Bueno, ¿entramos entonces? Fuimos a la ducha, puse el agua caliente y nos metimos. Era excitante ver como el agua caliente corría por todo su cuerpo. Me distraje mirándola ducharse, hasta que ella me jaló y me abrazó, plantándome un ardiente beso en la boca. Nuestras lenguas jugueteaban dentro y fuera de nuestras bocas. Eran besos muy húmedos. Yo sobaba sus tetas y ella mis testículos. Ella se agacho y comenzó a besarme alrededor del pene mientras me masturbaba. Luego comenzó a lamerme las bolas. Se las metía enteras en la boca y las succionaba. Todo esto mientras me masturbaba ferozmente. Luego se metió mi pene en la boca y volvió hacerme una mamada de campeonato. Realmente tuve que usar todas mis fuerzas para no venirme con esas mamadas. Era una experta chupapingas. Le pedí que se levante y le levanté una pierna, sosteniéndola con mi mano. Con la otra mano dirigí mi pinga a su concha y empujé con fuerza, una vez más, entro de golpe hasta el fondo, se abrazó de mi cuello. -Me encanta tu verga ...
... papi. Y me encanta como me tiras – susurro en mi oído. -A mí me encanta tu concha mojada – respondí – quiero tirarte toda la noche sin descansar. -Que rico papi, venirnos mil veces. ¡Métemela toda!!!!!! Seguí bombeando, me movía rápido, ella gemía y su concha se mojaba y chorreaba. Sentía como se deslizaba con facilidad dentro suyo ayudado por sus jugos. Levante su otra pierna y la cargue. -Agárrate de ese fierro – le ordené, mostrándole un fierro que habíamos puesto en la pared de la ducha, exclusivamente para esta pose. -Wow. Estas bien preparado papi – me dijo – creo que tu novia es una putita también. -Ya te dije que nos encanta hacerlo acá. Ella se colgó del fierro, levante sus piernas y se las apoyaba en mis brazos. Se la metía con fuerza, bombeaba rápido, vi cómo se mordía los labios y su concha chorreaba mientas ella trataba de estirar las piernas. Asumí que se había corrido. Se la saqué de la concha y la metí en el ano, que seguía dilatado, pero seguía apretando delicioso. Seguimos así un rato, hasta que decidimos salir de la ducha. Me empujo en la cama y se subió encima mío, dándome la espalda. Ahí veía sus nalgas rebotar mientras me cabalgaba. Metía dos dedos en su ano. Su culo me tenía loco. Ella se levantó, me ordeno que espere y fue a la sala. Cuando volvió, tenía un pequeño consolador en la boca. Lo saco y estaba embarrado de su saliva. -Métemelo por el culo, quiero que me claves por los dos huecos. – me dijo, dándome el consolador y ...