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Masaje tántrico (5): Final
Fecha: 28/10/2026, Categorías: Hetero Autor: glupo, Fuente: CuentoRelatos
Bueno, después de haber tenido tremendos polvos con Brenda. Deje de ir a esos lugares, ya que mi pareja comenzó a ponerme más atención. No sé si habrá sentido mi distanciamiento, o simplemente, el hecho de haberlo hecho esa noche después de tanto tiempo, despertó algo en ella que volvió nuestra vida sexual más interesante. Un día, caminando por la calle, a lo lejos pude ver a Alexa, vestía un vestido corto, que, si bien no era pegado, dejaba apreciar su cuerpo. Después de eso, me había quedado varios días pensando en Alexa, recordaba los masajes, su cuerpo, sus corridas y hasta el sabor de su vagina regresaban a mi mente. Me habían dado ganas de llamarla, pero realmente, mi vida sexual por el momento era satisfactoria. Unos días después, mi pareja me comentó que iba a viajar a visitar a su familia. Se iría 2 semanas. Yo no podía viajar por motivos de trabajo. Así que me quede solo en mi departamento. Los primeros días pasaron con normalidad. Pero después de haber estado acostumbrado a tener relaciones casi todos los días, empezaron a volver las ganas de llamar a Alexa. Decidí escribirle. -Hola Alexa, ¿cómo estás? – escribí – quisiera ver si estabas disponible para hoy. -Hola, sí, ¿pero qué servicio desea? – respondió rápidamente. -Bueno, sexo, pero no sé si se puede por horas, o si se pudiera toda la noche. –me atreví. -Si, el polvo está 100, si quieres por hora, serian 150 soles, pero ya por toda la noche, podría ser 700 soles. -Ok, si es toda la ...
... noche, ¿es trato de pareja no? -Si claro. Coordinamos todo el servicio, le dije que, si podía ser en mi departamento, respondió que sí. Mi departamento es bastante reservado, pero si ingresas con vehículo. Por lo que coordine recogerla y llevarla en mi carro. Acepto y nos despedimos. Cuando la vi llegar casi me vuelvo loco, estaba con un vestido pegado, muy pegado, era corto, con las justas le cubría el culo en su totalidad y unos pantis negros muy sensuales. La verdad que se le notaba muy puta. Yo estaba como loco. Se acercó al carro, se asomó a la ventana y al parecer me reconoció. Me saludó cordialmente y subió al carro. Llegamos rápidamente a mi departamento. Entre al estacionamiento y subimos por el ascensor, todos muy discreto, no podía arriesgarme a ser visto por algún vecino. El ascensor llega directamente a la puerta de mi departamento, así que una vez dentro, ya no habría opción a que nos puedan ver. Una vez dentro, la invité a sentarse, le ofrecí un trago. Nos servimos un ron cada uno y nos sentamos a conversar. -Me hubieras dicho que eras tú, te hacia una oferta, papi – me dijo. -De haber sabido – respondí sonriendo – jajaja. Seguimos conversando un rato, puse música, le serví más ron, estuvimos así un buen rato. Cuando volvimos a tocar el tema de Brenda, me dijo que pensaba que no me había gustado estar con ella. -¿Cómo se te ocurre? Si eres hermosa, sobre todo vestida, así como ahora – le dije mientras sobaba su pierna. -Gracias – ...