1. Masaje tántrico (5): Final


    Fecha: 28/10/2026, Categorías: Hetero Autor: glupo, Fuente: CuentoRelatos

    ... respondió, se acercó a mí y me dio un beso en los labios.
    
    Comenzamos a besarnos muy apasionadamente. Pasaba mis manos por todo su cuerpo. Ella se subió encima mío, abriendo las piernas, lo que hizo que su vestido se subiera y dejara al descubierto ese hermoso culo. Lo apreté mientras nos besábamos hasta que se acercó a mi oído.
    
    -Quiero que me hagas venir como a Brenda – me susurró – me dijo que eras muy bueno en la cama.
    
    -Yo también la pasé muy bien, pero creo que contigo la voy a pasar mejor – atiné a responder.
    
    -Me vas a hacer todo lo que le hiciste a ella – decía gimiendo, mientras le besaba el cuello.
    
    -Todo lo que quieras mi amor – le respondí – te voy a chupar la concha, te voy a reventar la concha y el ano y te voy a llenar de leche por todas partes.
    
    -Uy que rico papi – respondió.
    
    Se levantó, tomó un sorbo grande de ron y me comenzó a sacar la camisa, mientras lo hacía, me besaba el pecho, pasaba su lengua por mi abdomen. Luego paso a quitarme el pantalón, mientras bajaba, seguía besando mi abdomen. Mi pene estaba semierecto, pero se notaba debajo del bóxer. Alexa se acercó y comenzó a besarme el pene por encima del bóxer. Masajeaba mis testículos. Yo quede solo en bóxer, sentado en el sillón. Ella se paró y se sacó el vestido rápidamente, quedando en ropa interior.
    
    Estaba tan excitado que quería apresurarlo todo, quería que se desvista. Ella se desnudó, rápidamente. Al quedar completamente desnuda, no me pude contener, me levanté y me ...
    ... abalancé contra sus tetas. Las besaba, mientras le apretaba las nalgas. Ella gemía. Mi pene se puso duro de golpe. Ella lo notó y metió una mano dentro de mi bóxer.
    
    -Wow, había olvidado lo grande que era – dijo sorprendida.
    
    -Y todo eso te vas a comer putita – le dije.
    
    La acomodé en el sillón, le abrí las piernas y metí mi cara directo a su vagina. Tenía un olor riquísimo. Comencé a lamer, le sobaba las tetas. Su concha estaba caliente y mojada. Agarro mi cabeza con sus manos y me apretó a su concha. Mi lengua ya estaba dentro de ella. La comencé a mover, su concha se humedecía más. Sus pezones estaban duros y grandes.
    
    -¡Ah por dios, que rico lo haces -decía gimiendo – sigue así por favor!!!
    
    Yo seguía lamiéndole la concha, ella puso sus piernas en mis hombros y se contorsionaba. Movía su pelvis de arriba hacia abajo y gemía. Después de un rato, grito y me inundo la boca con su corrida. Se desplomo en el sillón y trato de recuperar el aire.
    
    -Que delicia papi. Me has hecho venir como loca – decía aun agitada – ahora te toca a ti. Párate y quítate eso – me ordeno señalando mi bóxer.
    
    Me paré frente al sillón, me saqué el bóxer y ella rápidamente se metió mi pinga a la boca. Chupaba fuerte, se la metía toda hasta la garganta, al sacarla de su boca, le pasaba la lengua y se la volvía a meter. Me sobaba las bolas con una mano y con la otra las nalgas. De vez en cuando se la metía hasta el fondo y la dejaba ahí unos segundos, cuando la sacaba, escupía hacia mi pene y ...
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