1. Masaje tántrico (5): Final


    Fecha: 28/10/2026, Categorías: Hetero Autor: glupo, Fuente: CuentoRelatos

    ... abdomen. En un momento, coloco sus dos manos en mis nalgas, las abrió y comenzó a sobar la entrada de mi ano. Creo que era una de las mejores mamadas que me habían dado en mucho tiempo. No me quería venir aún, así que me separe.
    
    -Ven – le dije, jalándola hacia la mesa del comedor – apóyate acá, quiero que esas nalgas reboten en mi barriga.
    
    Le pregunte si tenía preservativo y me dijo que no, que quería que se la meta todita así no más. No dudé, estaba muy excitado. La apoye en la mesa, sus tetas aplastándose en el vidrio de la mesa y el culo levantado. Le abrí las nalgas y metí dos dedos en su concha, los moví fuertemente hasta que noté que se comenzaba a mojar. Le saqué los dedos y le metí la pinga de golpe hasta el fondo.
    
    -Ahhh, puto despacio – me dijo, pero no le hice caso y comencé a bombear rápidamente.
    
    -Me dijiste que te haga lo que le hice a Brenda, así que te espera toda una noche de sexo duro – le dije envalentonado.
    
    Aceptó y seguí bombeando, comenzó a gemir. Sentía su concha bien mojada, estaba chorreando. Comencé a darle nalgadas. Ella comenzó a mover el culo de arriba a abajo. Gemía como loca. Le abrí las nalgas y escupí en la entrada de su ano. Comencé a sobar con un dedo. No dijo nada, así que lo metí hasta la mitad. Dio un respingo de sorpresa y luego siguió moviendo el culo.
    
    -¿Quieres que te reviente el culo también perrita? – pregunte empujando más el dedo.
    
    -¡Si!!!! ¡Por favor!!! Quiero que me rompas el culo – respondió casi ...
    ... gritando.
    
    Seguí un buen rato bombeando mientras estimulaba su ano. Después de haber metido dos dedos y cerciorarme que su ano estaba dilatado lo suficiente. Se la saque de la concha. La levanté y la recosté en el piso. Subí sus piernas lo más que pude, para dejar su ano en buena posición. Coloqué la punta de mi pinga en la entrada y comencé a empujar. Entro casi sin dificultad hasta el fondo. Comencé a moverme despacio, ella gemía, me decía que le gustaba. Agarro sus piernas mientras yo masajeaba su clítoris y sus tetas. Seguía gimiendo. Comenzó a estremecerse.
    
    -Puto me vas a hacer venir de nuevo, lléname el culo de leche puto – decía desesperadamente.
    
    -¿Quieres mi leche puta? – pregunté.
    
    -¡Si! ¡Me vengo!!!
    
    Comenzó a eyacular lanzando un gran chorro que saltó por los aires y cayó en sus tetas y su cara. Esa imagen fue demasiado y sentí como el semen recorría mi pene y salía llenándole el culito. Después de una larga corrida, se la saqué del culo y me desplomé encima de ella. Caí de cara en sus tetas mojadas por su corrida y comencé a lamerlas para limpiarlas. Su sabor era delicioso.
    
    Después de descansar unos minutos, nos volvimos a sentar en el sillón, le serví un ron y nos pusimos a conversar.
    
    -Estuvo riquísimo – me dijo – ¿esto haces con tu pareja todos los dias?
    
    -No exactamente -reí – a ella no le gusta tan duro.
    
    -De lo que se pierde. Eres una máquina papi.
    
    Seguimos conversando un buen rato, ambos desnudos. Luego nos levantamos y le hice el tour del ...
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