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EsposasPerfectas.com - Cap 10
Fecha: 28/10/2026, Categorías: Transexuales Autor: maria sol, Fuente: TodoRelatos
... marido. Siento el ardor en mis mejillas, el temblor en mis labios. Bajo la cabeza, avergonzada, consciente de que no soy aún del todo mujer. Entre mis piernas late un secreto que me delata: un clítoris más desarrollado que el femenino, testimonio de lo que fui y aún soy, de lo que aún persiste. Él camina junto a mi, observándome despacio, sus ojos arden con una mezcla de deseo y dominio, acaricia mi rostro antes de dejar que su mano descienda por mi cuello, mi vientre tembloroso... hasta detenerse justo allí. Su contacto me hace estremecer. — Si todavía guardas esto no es porque yo lo haya ordenado... susurra con voz grave, rozando con un dedo la carne prohibida que tiembla bajo su poder. Esto no es más que un vestigio, un capricho de la carne que pronto desaparecerá, es solo cuestión de tiempo amada mía. Mientras tanto sera tu vergüenza, un signo vivo de tu sometimiento y entrega. Tócalo juega con el para mi, siéntelo y hasta disfrútalo si deseas, porque sera la ultima vez que lo hagas. Yo gimo suavemente, más de vergüenza que de placer, mientras mis piernas flaquean. — Mi señor... —musito, apenas audible, entre lágrimas contenidas. Él sonríe con esa satisfacción cruel y paternal a la vez. — Escúchame, esposa mía, ese apéndice que hoy se muestra ante mí por primera vez no permanecerá allí por mucho tiempo más, los médicos y la terapia de reemplazo hormonal harán su obra, y de allí florecerá una hermosa flor femenina en su lugar, un cáliz sagrado, un ...
... templo para ser invadido una y otra vez por tu Amo y Señor, tu Esposo. Siento que mi respiración se acelera. La vergüenza me ahoga y, al mismo tiempo, un estremecimiento oscuro me recorre como un río ardiente. — Sí, mi señor... —respondo con voz temblorosa—. Pronto seré flor y cáliz para usted, entregada a su capricho, lista para ser poseída por su placer. Él me toma del mentón y me obliga a mirarlo a los ojos. — Exacto. Y hasta que eso ocurra, no importa lo que falte en tu cuerpo. Tu feminidad me pertenece en cada respiro, en cada gesto, en cada lágrima de obediencia. Luego me empuja suavemente hacia la cama, y en mi desnudez siento que todo lo que soy y lo que aún no soy, está destinado a su control, dominio y placer. Él se acerca despacio, me acaricia la piel, me toma por la cintura y me arrastra hasta colocarme donde me quiere tener. No hay ternura en sus gestos, solo posesión. Me toma con firmeza, como si quisiera sellar en mi carne la certeza de que ya le pertenezco. Lo miro a los ojos y comprendo que no hay huida: cada beso, cada embate es una firma de su dominio. Mi cuerpo responde con un estremecimiento mezcla de dolor y placer. Lo siento penetrar y abrir sin piedad mi ano, pero no es mi ano solo, todo mi cuerpo que se siente invadido, el dolor me toma, el sufrimiento me envuelve, hasta este momento era virgen, jamas he tenido el valor de entregarme a un hombre, pero ahora ya nada queda de mi pasado, todo en mi ya le pertenece. En cada ...