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Dos amigos de mi marido me follan en la casa de la playa
Fecha: 30/10/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Khanine, Fuente: CuentoRelatos
... mientras que me acomodaba tumbada boca abajo y me desabrochaba la parte de arriba del biquini. Empezó a extenderme el protector con un masaje que me estaba poniendo a mil. Sus manos pasaban por los laterales de mis tetas, por mi cuello, y se acercaban peligrosamente a mi culo. Yo me dejaba hacer porque me estaba dando mucho placer. -¿Qué te pasaba anoche? -Me dijo -No podía dormir, le contesté -Yo tampoco, y después de lo que vi, menos, -me volvió a decir Entonces extendió crema en mis nalgas, sobándolas sin ningún disimulo. Yo ronroneé. -¡Que puta eres! Esas palabras me excitaron sobremanera, de forma que arqueé mi culo para que me lo sobara mejor. Cogió el bote de crema, retiró la cinta de mi tanga, echó un chorrito entre mis nalgas y empezó a extenderlo con sus dedos, recorriendo desde mi clítoris hasta mi ano. Me estaba dando un placer inmenso. -Esto si que te va a gustar, me decía. Nos colocamos de tal forma que tenía mi cabeza apoyada en su pierna, muy cerquita de su ingle. Su polla empezaba crecer, podía sentir su olor de lo cerca que la tenía de mi cara. A medida que crecía se aproximaba a mi boca. Si sacaba la lengua la lamía cosa que no pude evitar hacer mientras él me metía los dedos en el culo y en el coño que ya lo tenía chorreando y con la otra mano me tocaba los pezones. Me corrí como una loca justo antes de que llegaran mi marido y Luis. Enseguida se hizo la hora de comer y nos fuimos a casa. Antes, mientras recogíamos las cosas Andrés ...
... me dijo al oído: -Zorrita, ponte el vestidito sin nada debajo. Le obedecí. Así vestida me sentía medio desnuda pero esa sensación me encantaba. Mi marido ni se fijó, pero se me clareaban los pezones que los tenía tiesos como velas de lo excitada que estaba. En el coche de vuelta yo me senté atrás con Andrés, que se puso justo detrás de mi marido que conducía. Mientras marchábamos me iba sobando las piernas y levantándome el vestido cada vez más arriba, dejándome el coño casi al aire. De pronto me cogió la mano se sacó la polla y me hizo agarrársela. Con un leve gesto se dirigió a Luis que miró y me vio con el vestido remangado y haciéndole una paja a Andrés. -¿Ves?, le dijo. ¿No te lo decía yo? Luis soltó una carcajada cuando Andrés estaba a punto de correrse me dijo: -Mira lo que buscabas antes. Era un excusa para que me agachase y me metiese su polla en la boca. -¿Qué es? Dijo mi marido -Un pendiente, le respondió Andrés, que me había cogido de la nuca a la vez que fingía agacharse también para empujar mi cabeza y que no me pudiera sacar la polla de la boca. Se corrió llenándome de su leche caliente toda mi boca. Yo intentaba tragármela toda pero algo se me salía por la comisura de los labios que me limpié disimuladamente para que mi marido no se diese cuenta. Al llegar a casa empezamos a preparar la comida. Ellos se habían quedao en pantalón de deporte, de esos pequeños, de atletismo, con el torso al aire. En un momento en que mi marido estaba en la ...