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Dos amigos de mi marido me follan en la casa de la playa
Fecha: 30/10/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Khanine, Fuente: CuentoRelatos
... cocina y nosotros en el salón Andrés le dijo a Luis delante de mí: -¿No te decía que esta tía es un zorrón? Me ha hecho una mamada en el coche. -A mi me vas a hacer lo mismo me decía Luis, mientras me hacía agacharme delante de él y me restregaba el paquete por la cara. -Si, le decía yo, claro que si, ya verás. Yo iba y venía llevando cosas para poner la mesa mientras mi marido preparaba una paella en la cocina. Aprovechaba cualquier situación para agacharme y enseñarles el culo, o las tetas, y ellos para sobarme. Una vez casi nos pilla mi marido: yo estaba apoyada en la mesa, con el culo en pompa. Luis me había levantado el vestido y se había sacado la polla que había metido entre mis nalgas. De pronto entró mi marido y apenas tuvo tiempo de guardársela. Andrés soltó una carcajada y Luis se puso colorado, pero no pasó nada. En los postres, mi marido propuso ir de pesca. Tanto Andrés como Luis dijeron que estaban cansados y que preferían echarse la siesta. Mi marido les preguntó si les importaba que se fuera él a lo que respondieron que de ninguna manera, que hiciera lo que le apeteciera, que había confianza suficiente etc. etc., pero en realidad estaban deseando quedarse conmigo, y yo con ellos. Dijo que volvería sobre las siete. Cuando entraba de despedirlo, ya me estaban esperando con mirada de sátiros. -Sácate las tetas y ven a cuatro patas me ordenó Andrés. Me bajé los tirantes del vestido y me lo deslicé un poco para que me salieran las tetas. Al ...
... ponerme a cuatro patas quedaban colgando, y el vestido se me subía dejándome el culo al aire. Ellos se sacaron la polla. La de Andrés era normal pero la de Luis era muy gorda cosa que a mí me encanta. -Mira lo que tenemos para ti, guarra me decían. Yo iba despacito, relamiéndome sin quitar los ojos de la polla de Luis, bamboleando mis tetas y mi culo. Al llegar a la altura de Luis que estaba sentado en el sillón, puse mi cara entre sus piernas y empecé a lamerle desde los muslos hacia arriba, pasando por sus huevos, hasta su polla, que agarré con la mano y me la metí en la boca. Me cogió la cabeza con las dos manos y empezó a moverse metiendo y sacando su polla que yo atrapaba y acariciaba con los labios. Luego la sacó y la empezó a restregar por las tetas, empujándome los pezones con ella como si me los follara, mientras que en la mano tenía la polla de Andrés al que le estaba haciendo una paja lentita. A todo esto, ellos no paraban de decirme guarrerías, lo puta que era y lo que me gustaban sus pollas. Andrés se levantó y empezó a restregarme sus huevos y su polla por mi espalda, mientras me daba pequeños azotes en las nalgas, que acabaron rojas. -Te voy a dar por culo, me dijo. ¿Tu marido te lo folla? -No, le contesté Me separó las nalgas con las manos y me escupió dentro para llenármelo de saliva. Con su polla la extendió y poco a poco la fue metiendo dentro. Apenas me dolió, todo lo contrario, la sensación de placer fue inmensa. Sentir una polla en mi ...