1. Solo coquetear con una madurita


    Fecha: 31/10/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: AREIK, Fuente: CuentoRelatos

    ... de arriba hacia abajo deteniéndose a lamer mis bolas y masajear de forma suave firme y segura mi polla, subiendo nuevamente luego de un rato su atrevida lengua para mordisquear y tragar mi glande con sumo gusto. Era una verdadera experta mamadora de pollas, dijo que le encantaba ver como se dilataban las venas de mi artefacto y como le crecía rápidamente dentro de su boca, le respondí que dentro de su coño crecería más aún, lo que aumento su excitación y la ansiedad de engullir el trofeo que estaba comiéndose. Quité su mínimo sostén para saborear sus rígidas tetas y erectos pezones.
    
    No podía creer aun lo que estaba pasando… mi simple intención de coqueteo me había permitido tener allí a esa mujer vestida solo con sus altas botas (que a mí me excitaba más, ya que la hacía ver como una verdadera y descontrolada puta), tragándose ansiosa mi polla dentro del pequeño probador.
    
    Ella estaba ya bien húmeda y la penetré por delante. Al decirle mi sorpresa de su calentísimo pero pequeño coño me respondió que se lo había operado y achicado para poder gozar más, mientras se contorsionaba y echaba hacia atrás y adelante clavándose mi pedazo hasta el final con vigor. Se colgó con ambas manos del travesaño del probador y rodeo mi cintura con sus piernas, así estuve clavándola repetidamente durante un rato. El probador era decididamente pequeño y Yanha, decididamente putísima.
    
    El asiento tenía en su esquina opuesta al ángulo del probador una saliente hacia arriba coronada con una ...
    ... bola de madera de extremo pulimento y de unos 6 u 7 cm de diámetro. La senté de frente al rincón haciendo que la bola de madera se introdujera no sin dificultad en su pequeña coño. Le susurré lo mucho que me excitaba que fuera tan puta, a lo que respondió estirando hacia atrás sus brazos abrazándome por la espalda donde me clavó con fuerzas sus largas uñas.
    
    Coloqué algo del jugo que caía de su agujero sobre mi endurecida polla y lentamente me fui metiendo en su agujero trasero. Con mis manos cogí sus piernas enfundadas en las largas botas elevándolas hacia arriba y hacia atrás. Dejándola totalmente vulnerable. Habiendo entrado todo mi nabo, lo retiré lentamente y arremetí con toda mi fuerza. Yahna aulló como una loba y yo seguía perforando su culo. Ella jadeaba y se contorsionaba, refregándose contra mi garrote y la polla de madera que aun seguía en su tajo delantero.
    
    Me agaché un poco hacia delante trabando sus pies contra los costados de mi pecho para sostener con mis manos sus tetas y saborearlas nuevamente al tiempo que podía mordisquear su largos pezones, respondiéndome con entrecortados gemidos. No había reparado en el tiempo pasado o si Leylia pudiese haber ingresado, pero había observado a pocos minutos de comenzar la faena que las cámaras de seguridad de los dos probadores estaban orientadas hacia nosotros. Se lo comenté a Yanha y comenzó a moverse frenéticamente, la idea de poder ser espiados la excitó más.
    
    Con fuerza clavé nuevamente mi polla en su culo…dió ...