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Solo coquetear con una madurita
Fecha: 31/10/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: AREIK, Fuente: CuentoRelatos
... su último gemido entrecortado y bañó la bola de madera y el asiento con el flujo de su caliente coño. Yo continué rompiéndole su fogoso y ya agrandado agujero del ano, cuando nos sorprende Leylia (a quien no le gustan en lo más mínimo las mujeres) abrazándome por la espalda metiendo su caliente lengua en mi cuello, orejas y boca. No me había equivocado, había entrado sigilosa y nos espío un buen rato a través de los monitores. Leylia continuó bajando por mi espalda su larga lengua recorriendo cada centímetro de mi piel hasta llegara mis bolas, donde se acomodó un poco y se detuvo a saborearlas un buen rato. Comenzó a lamer mi nabo aun metido en el culo de Yanha. Esto me excitó de tal manera que sentí como se dilataban las venas de mi nabo al punto de hacerlo estallar junto con mis bolas. Leylia supo que yo me correería en unos momentos y diciendo irónicamente que el local le pertenecía y por lo tanto también el premio, quito mi garrote del dilatado culo de Yanha y mamándomelo con voracidad y destreza, arranco un chorro de mi caliente jugo, que como es habitual en ella tragó gustosa, relamiéndose lo que salpicó su cara. Metí mis dedos en el coño de Yanha estimulando nuevamente su clítoris; le dediqué uno de mis últimos gemidos a “mi amiga” mordiendo con fuerza su espalda casi debajo de su hombro. Quedaba muy poca de mi leche por salir, Leylia se levantó y salió del probador ofreciéndole a Yahna terminar el trabajo de exprimido. Nos tendimos sobre el suelo, chupo mi polla con angurria hasta extraer la última gota de leche mientras yo metía mi lengua dentro de su raja y lamía su clítoris produciéndole otro nuevo orgasmo. Luego de levantarnos Yahna se vistió, pagó su compra y me dio un largo beso mientras acarició el hombro de Leylia al marcharse. “Mi amiga” me miró con cara de mala y ojos pícaros y dijo que le debía “una reparación” por mi abuso de su local…