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Un viejo verde y yo sola en la piscina (3)
Fecha: 04/11/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Silvana, Fuente: CuentoRelatos
... sexo hasta las tetas y se colocan sobre ellas como si fueran un sujetador humano. Las acaricia, juega con los pezones, las sopesa y, de pronto, las agarra con fuerza. Siento su polla sobre mis nalgas. Dura como una piedra. —Dios…. ¡qué buena estas! Te voy a follar como nunca te lo ha hecho el gilipollas de Pablo, jajaja. —Todavía recuerdo lo que me dijo hace un rato, cuando, tonta de mí, le quité las manos de mis tetas. —¿Qué te dije, vecina? Mientras dice esto, me da la vuelta y me pone frente a él. Ahora comienza a acariciar mi culo con las dos manos. —Me dijo algo parecido a ahora. Que le encantaban mis tetas y que me iba a follar como a una zorra. —Respondo sonriendo.— La diferencia es que, cuando me lo dijo antes, todavía pensaba que yo podía controlarme. —Sus manos amasan mi culo. Yo cierro los ojos de gusto. Nuestros rostros están separados un palmo. —Todavía pensaba que los hombres de verdad son los que nos tratan como princesas. —Pega su vientre contra el mío o mejor dicho, su polla contra mi vientre. Acaricio su pecho desnudo y beso su pezón. Sabe a sal, probablemente del sudor. El olor a ginebra es bestial, sobre todo ahora que además yo también contribuyo. Sus manos siguen en mi culo. Yo separo la boca de su pezón un segundo para llevarlo al otro. Después me separo y pego mi pecho al suyo. Mis tetas se rozan con su vello. Quedamos totalmente pegados. Mis pezones se llenan de su sudor, su verga, por encima del pantalón, se clava en mi vientre, sus ...
... manos agarran mi culo. Pongo mi boca a un centímetro de la suya y tras mirarlo, cierro los ojos y abro la boca. Su polla ha crecido aún más. El olor a alcohol y tabaco es muy fuerte. Él respira pesadamente y con la boca abierta. Una boca que está a centímetros de la mía, que permanece abierta esperando que la invada. Fugazmente pienso en Pablo. Pobre Pablo… aunque estoy empezando a cabrearme con él. Creo que el viejo lleva razón, que tanto que dice me quiere, pero no sabe hacerme feliz… no al menos como este hombre lo está haciendo ahora. Si no sabe hacerme sentir así, tal vez debería entender que necesito a alguien que sí que lo haga… Joder, por un momento imagino la situación y casi me entra la risa. No, no va a entender que cruce el rellano para despelotarme para mi vecino mientras él se ríe en su cara, diciéndole que se ha follado a su mujer. Ojos cerrados y boca abierta esperando un beso… Un beso que no llega. En vez de eso, siento su lengua en mi barbilla y la noto ascender. Cuando llega a mi boca ya está dibujando una sonrisa. Mientras lame mi cara, aprovecha para, una vez que ya le he dicho que me va a follar, quitarse los pantalones. Obviamente las corridas anteriores provocan que esa liberación añada un ingrediente más a la mezcla de olores que desprende. Lleva mi mano a su rabo y comienzo a masajearlo. Entonces decido resolver mi duda. —Antes, cuando subiste de la pisci… Te masturbaste mirándome, ¿verdad? ¿Te corriste cuando me colocaba el bikini? Porque, ...