1. LA FIESTA DE HALLOWEEN FUE MI CONDENA V – FIN


    Fecha: 21/02/2026, Categorías: Transexuales Tus Relatos Autor: EntreLineas, Fuente: RelatosEroticos-Gratis

    ... con una mezcla de admiración y hambre contenida. No había crudeza en sus gestos, sino una intensidad casi reverente, ya no había reproches ni dudas. Solo ese fuego suave que iba creciendo, envolviéndonos.
    
    Mis piernas se entrelazaron con las suyas, y sentí cómo el calor entre nosotros se volvía inevitable. Sus caricias se hicieron más profundas, más decididas, y yo respondía con pequeños gemidos que ya no intentaba callar. 
    
    Mis dedos se aferraron a él, mi frente contra su hombro, sentía como cada centímetro de su penesote me invadía  mi culito ya estaba  acostumbrada a ese tremendo tozo de carene, el placer subía como un suspiro largo, infinito.
    
    Ayyyyy amoooor!  Asiiiiiii —Soyyyy tuyaaaaa miiii ah ah ah ah ah ah ah ES – TE  - BAAAAN —Soyyyy tuyaaaaa miiii amoooor!
    Mis lágrimas eran de felicidad. Me aferré a Esteban como si el mundo fuera a desvanecerse después de ese instante. Y en medio de esa mezcla de ternura y deseo, comprendí que a veces la rendición no es debilidad… sino confianza absoluta.
    
    ¡Empecé a gritar —Teeeeee Amooooo!  Teeeeee Amooooo!   Teeeeee Amooooo! !   Teeeeee Amooooo!    Teeeeee Amooooo!
    Tuve el orgasmo más feroz y delicioso de mi vida… uno que me partió en dos y me volvió a unir entre sus brazos. Mi cuerpo se arqueó contra el suyo, sentía como el semen de Esteban me inundaba por dentro era una corriente ardiente que me recorría desde mi anito hasta el vientre. Mis uñas se hundieron en su espalda, creo que le deje muchas marcas muchos ...
    ... arañones, ESTEBAN me había enloquecido.
    
    —Te amo… —susurré con voz ahogada, aún pegada a su piel.
    Me cubrí el rostro con las manos, avergonzada, y él las apartó con ternura. Abrí los ojos, derrotada, y lo vi sonreír.
    
    —Estás preciosa así, despeinada y enrojecida.
    —¡Gracias! —dije débilmente, mientras me reía entre lágrimas.
    Esa noche hicimos el amor varias veces hasta quedar profundamente dormidos…
    
    ☀️ La mañana en el hotel
    
    Abrí los ojos y esta vez no intenté apartarme. Mi mano descansaba sobre su pecho, mis piernas entrelazadas con las suyas.
    —No te muevas… —murmuró él, con esa voz grave que me hacía estremecer—. Me gusta cómo amaneces pegada a mí.
    Lo miré sin fingir molestia.
    —No quiero moverme… —admití en voz baja.
    Él abrió los ojos lentamente, sorprendido por mi tono.
    —¿Ah, no?
    Negué suave con la cabeza y deslicé mis dedos por su abdomen, sin timidez.
    —Anoche dejé de pelear contigo… —susurré—. Y no quiero volver a hacerlo.
    Sus manos subieron por mis muslos con calma firme, posesiva.
    —¿Entonces ya no eres la que dice “no soy tuya”?
    Lo miré directo, sonrojada pero decidida.
    —Anoche… me entregué completa. No fue un berrinche. Fue porque quise… porque te deseo.
    Me giró con suavidad hasta quedar sobre mí, sosteniendo mis muñecas por encima de mi cabeza sin hacerme daño, pero dejando claro quién marcaba el ritmo.
    —Dilo otra vez —ordenó en un susurro.
    Mi respiración se aceleró.
    —Te deseo… —repetí, mordiéndome el labio.
    Él bajó la boca a mi cuello, lento, ...
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