1. La Puta de Mi Sangre 1


    Fecha: 01/05/2026, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: davdilopez7207, Fuente: RelatosEroticos-Gratis

    ... sonrió de forma peligrosa.
    
    —Entonces vamos a hacer esto bien. Esta noche tu mamá va a recibir una “lección especial”. Voy a invitar a dos amigos míos. Van a usar a tu madre de todas las formas posibles mientras tú miras desde el principio. Sin esconderte. Y cuando yo lo decida… te voy a dejar que te la folles. Delante de todos. Delante de ella. Vas a coger a tu propia madre mientras yo grabo cada segundo.
    
    Sentí que la verga se me ponía completamente dura dentro del pantalón. Mi papá lo notó y soltó una risa baja.
    
    —Una cosa más, Juan —dijo acercándose a mi oído—. Cuando te la estés cogiendo, quiero que le digas exactamente lo que sentiste ese día. Quiero que le digas que te excitó verla convertida en la puta de la familia. ¿Entendido?
    
    —Entendido, papá.
    
    —Bien. Ahora ve a tu habitación y no te toques. Quiero que llegues bien cargado esta noche. Vas a necesitar toda esa leche para tu madre.
    
    Me dio una palmada fuerte en la espalda y me señaló la puerta.
    
    Mientras salía de la oficina, solo podía pensar en una cosa:
    
    Esta noche iba a follarme a mi mamá.
    
    Y mi papá iba a estar ahí, dirigiendo cada puto segundo.
    
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    **CAPÍTULO 3: La lección de mi madre**
    
    **POV JUAN**
    
    Esa noche la casa se sentía diferente. El aire estaba cargado, pesado, como antes de una tormenta. Mi papá había mandado a todos los empleados a casa temprano. Solo quedábamos nosotros… y los dos tipos que llegaron a las nueve en punto.
    
    Los llamaré como los llamó mi papá toda la ...
    ... noche: “los socios”.
    
    El primero se llamaba Raúl, un cabrón alto, moreno, con barba espesa y una verga que parecía un bate de béisbol incluso antes de que se la sacara. El segundo era Víctor, más bajo pero musculoso, con cara de hijo de puta y una sonrisa que daba miedo. Los dos tenían como cuarenta y tantos, igual que mi papá.
    
    Yo estaba sentado en el sillón grande de la sala, tal como mi papá me había ordenado. Vestido solo con un pantalón de chándal gris, sin camisa. La verga ya me dolía de lo dura que la tenía desde hacía una hora.
    
    Mi mamá entró a la sala vestida con un camisón negro transparente que no dejaba nada a la imaginación. Se le marcaban las tetas grandes, las areolas oscuras y el coño depilado. Tenía la cara ya sonrojada. Sabía perfectamente lo que le esperaba.
    
    Carlos estaba de pie junto a la chimenea, con un vaso de whisky en la mano y el celular listo para grabar.
    
    —Elizabeth —dijo mi papá con voz firme—, esta noche vas a recibir una lección especial frente a tu hijo. Juan ya sabe lo que eres. Hoy va a verlo de cerca. Y al final… va a participar.
    
    Mi mamá me miró. Por un segundo vi vergüenza en sus ojos, pero también algo más oscuro. Excitación. Se mordió el labio inferior y bajó la mirada.
    
    —Sí, Carlos… —respondió sumisa.
    
    Raúl fue el primero en moverse. Agarró a mi mamá del cabello y la jaló hacia el centro de la sala, obligándola a arrodillarse sobre la alfombra.
    
    —Así que esta es la famosa puta madre de la que tanto nos has hablado —dijo ...
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